Autor: Sloth_and_Lion

  • ¿Cada cuánto hay que cambiar el agua de tu gato?

    ¿Cada cuánto hay que cambiar el agua de tu gato?

    A veces parece que el agua del bebedero puede aguantar un día más: sigue transparente, no huele mal y el gato apenas la ha tocado. Aun así, es posible que ya no le resulte apetecible. Los gatos notan enseguida los cambios de olor, temperatura y sabor, y una pequeña diferencia basta para que dejen de acercarse.

    En este artículo vemos cada cuánto conviene renovar el agua y cómo mantener limpios tanto el bebedero como la fuente.

    Por qué es tan importante que el agua esté fresca

    Los antepasados de los gatos domésticos vivían en zonas secas y obtenían gran parte del agua de sus presas. Esa herencia sigue presente: muchos gatos beben poco por naturaleza.

    Por eso conviene ponérselo fácil. Renovar el agua con frecuencia hace que resulte más apetecible y ayuda al gato a mantener una buena hidratación.

    No todos los gatos beben al mismo ritmo. Algunos apenas tocan el agua durante el día, mientras que otros dejan el recipiente casi vacío. También influyen la alimentación, la temperatura de la casa y el tipo de bebedero.

    La regla básica: cambiar el agua a diario

    Lo ideal es poner agua limpia al menos una vez al día. Vacía el recipiente, enjuágalo y vuelve a llenarlo en lugar de limitarte a añadir agua nueva sobre la que ya había.

    No hace falta esperar hasta el día siguiente si se ensucia antes. Cámbiala enseguida si han caído restos de comida, pelo u otra suciedad, si se ha calentado o si tiene un aspecto extraño.

    Cuando hace calor, revisa el bebedero al menos por la mañana y por la noche. Es especialmente importante si está cerca de una ventana soleada, un radiador o en una habitación calurosa.

    Cuándo cambiar el agua con más frecuencia

    1. Comida húmeda o seca

    Los gatos que comen alimento húmedo obtienen parte del agua con la comida, por lo que suelen acercarse menos al bebedero.

    Con el alimento seco ocurre lo contrario: el agua pasa a ser su principal fuente de hidratación, así que debe estar siempre limpia y disponible.

    1. Días de calor

    En verano el agua se calienta rápido y los gatos suelen beber más. Si el recipiente está al sol o en una habitación calurosa, revísalo varias veces al día.

    1. Si tu gato bebe de una fuente

    A muchos gatos les llama más la atención el agua en movimiento, por eso suelen beber con más ganas de una fuente. Pero una fuente no se mantiene limpia por sí sola. Hay que renovar el agua, desmontar y lavar las piezas con regularidad y cambiar el filtro cuando corresponda. Con el tiempo se acumulan pelo, sedimentos y suciedad en el interior.

    Señales de que el agua ya no está fresca

    No te fijes solo en cuánto tiempo lleva puesta. Es hora de cambiarla si:

    • aparece una película en la superficie
    • el agua está turbia o huele diferente
    • han caído restos de comida o suciedad
    • las paredes del recipiente están resbaladizas
    • el gato la huele y se marcha sin beber

    Si el bebedero o las piezas de la fuente están resbaladizos, ya se ha formado una biopelícula: una capa de bacterias y residuos orgánicos. En ese punto no basta con cambiar el agua; hay que lavar bien el recipiente o desmontar y limpiar la fuente.

    Si el agua recién puesta tampoco convence a tu gato, prueba a cambiar el bebedero de sitio o a utilizar otro modelo. A veces el problema no es el agua, sino la ubicación, la forma o el olor del recipiente.

    Cómo limpiar el bebedero

    Lávalo todos los días con agua tibia y un jabón lavavajillas suave y sin un perfume intenso. Después, acláralo varias veces para que no quede ningún resto de producto.

    Los materiales más recomendables son:

    • acero inoxidable
    • cerámica sin grietas ni desconchones
    • vidrio

    El plástico se raya con el tiempo y puede retener olores. Si utilizas un recipiente de plástico, revísalo con frecuencia y sustitúyelo cuando esté dañado.

    Muchos gatos prefieren bebederos anchos y poco profundos que no les rocen los bigotes. Colócalo en un lugar tranquilo y lejos del arenero. Algunos también beben con más ganas cuando el agua no está junto a la comida.

    En otro de nuestros artículos te contamos cómo elegir los cuencos adecuados para tu gato.

    Cómo limpiar una fuente

    Las fuentes tienen más piezas y rincones donde se acumula la suciedad, así que cambiar el agua no es suficiente. Hay que desmontarlas y limpiarlas con regularidad.

    Al hacerlo:

    • lava el depósito y todas las piezas desmontables
    • limpia la bomba y los rincones de difícil acceso
    • cambia el filtro a tiempo
    • comprueba que no haya restos ni malos olores
    • sigue las indicaciones del fabricante

    Si el chorro pierde fuerza o la fuente empieza a hacer más ruido, revisa la bomba y el nivel de agua.

    Preguntas frecuentes

    ¿Puedo limitarme a rellenar el bebedero?

    Puedes añadir agua durante el día si queda poca, pero eso no sustituye el cambio completo diario ni la limpieza del recipiente.

    ¿Qué agua es mejor para un gato?

    Cualquier agua potable segura para las personas suele ser adecuada. Puede ser del grifo, filtrada o embotellada, según la calidad del agua de tu zona y las preferencias de tu gato.

    No conviene usar agua mineral ni destilada de forma habitual sin consultarlo antes con el veterinario.

    ¿El agua tiene que estar fría?

    A la mayoría de los gatos les va bien el agua a temperatura ambiente o ligeramente fresca. No hace falta que esté helada; suele bastar con dejar el recipiente en un lugar fresco.

    ¿Por qué bebe del grifo y no del bebedero?

    El agua en movimiento suele parecerles más fresca e interesante. Si tu gato ignora el bebedero, prueba con una fuente, otro recipiente o varios puntos de agua repartidos por la casa. A veces el problema está en el propio cuenco o en el lugar donde lo has colocado.

    ¿Qué hago si mi gato apenas bebe?

    Los gatos que comen alimento húmedo suelen visitar menos el bebedero porque ya obtienen parte del agua con la comida. Si tu gato come pienso seco y aun así bebe muy poco, prueba con distintos recipientes, separa el agua de la comida o instala una fuente.

    Si además está decaído, tiene las encías secas, orina menos o presenta otros cambios, consulta con el veterinario.

    ¿Por qué mi gato ha empezado a beber mucho más?

    El calor, un cambio de alimentación o una mayor actividad física pueden aumentar la sed. Sin embargo, si el cambio aparece de repente y se mantiene, también puede estar relacionado con un problema de salud. Si tu gato bebe y orina mucho más de lo habitual, pide cita con el veterinario.

    Un bebedero cómodo, un lugar tranquilo y varios puntos de agua por la casa influyen tanto como la frecuencia con la que la cambias. Observa las preferencias de tu gato: te ayudarán a encontrar la opción que mejor le funciona.

  • Por qué estornudan los gatos

    Por qué estornudan los gatos

    Un estornudo ocasional normalmente no es motivo de preocupación. Al igual que las personas, los gatos estornudan para expulsar polvo, pelo y otros irritantes de las vías nasales. Sin embargo, si los estornudos se vuelven frecuentes o aparecen junto con otros síntomas, puede haber una causa subyacente que requiera atención.

    Cuándo es normal que un gato estornude

    Un estornudo aislado puede ocurrir por:

    • polvo en el aire;
    • partículas finas de la arena para gatos;
    • productos de limpieza y aerosoles;
    • perfumes y ambientadores;
    • humo;
    • pelo o pequeños residuos que entran en la nariz.

    Si tu gato estornuda una o dos veces y se comporta con normalidad, generalmente no hay motivo para preocuparse.

    Causas de los estornudos frecuentes

    1. Infecciones de las vías respiratorias superiores

    Esta es una de las causas más comunes. Se observa con frecuencia en gatitos, gatos de refugio y gatos que conviven con otros animales.

    Entre las causas más habituales se encuentran:

    • herpesvirus felino (FHV-1);
    • calicivirus felino;
    • algunas infecciones bacterianas.

    Además de los estornudos, pueden aparecer secreción nasal u ocular, lagrimeo, pérdida de apetito y falta de energía.

    1. Inflamación de las vías nasales

    Los veterinarios llaman a esta afección rinitis. Puede estar causada por infecciones, inflamación crónica o irritación de la mucosa nasal.

    1. Un cuerpo extraño en la nariz

    Briznas de hierba, semillas de plantas u otras partículas pequeñas pueden quedar atrapadas dentro de una fosa nasal. Cuando esto ocurre, el gato puede tener episodios repetidos de estornudos y frotarse la nariz con la pata.

    1. Problemas dentales

    Las raíces de los dientes superiores están muy cerca de las vías nasales. Si aparece una infección o un absceso dental, la inflamación puede extenderse a los tejidos cercanos y provocar estornudos. Este problema es más frecuente en gatos adultos y mayores.

    1. Alergias

    Sí, los gatos también pueden tener alergias. Entre los desencadenantes más comunes están:

    • polvo;
    • moho;
    • polen;
    • productos de limpieza del hogar;
    • arena perfumada para gatos.

    Cuándo es momento de acudir al veterinario

    Pide una cita si los estornudos van acompañados de alguno de estos síntomas:

    • secreción nasal;
    • secreción ocular;
    • dificultad para respirar;
    • disminución del apetito;
    • apatía;
    • fiebre;
    • sangrado nasal;
    • pérdida de peso;
    • estornudos que continúan durante varios días.

    Es especialmente importante actuar con rapidez si se trata de un gatito o de un gato de edad avanzada.

    Qué no debes hacer

    Nunca:

    • darle medicamentos de uso humano a tu gato;
    • utilizar gotas nasales descongestionantes;
    • lavar la nariz de tu gato sin indicación veterinaria.

    Muchos medicamentos seguros para las personas pueden ser peligrosos para los gatos.

    Cómo reducir el riesgo de problemas respiratorios

    1. Ventila tu hogar con regularidad.
    2. Evita fumar cerca de tu gato.
    3. No pulverices aerosoles cerca de tu mascota.
    4. Mantén las vacunas al día.
    5. Elige una arena para gatos con poco polvo siempre que sea posible.

    Si tu gato estornuda una o dos veces, normalmente se trata de una reacción natural a un irritante. Sin embargo, los estornudos frecuentes, especialmente si aparecen junto con secreciones o cambios en su estado general, pueden ser señal de un problema de salud y deben ser evaluados por un veterinario.

  • ¿Cuánta agua debe beber un gato?

    ¿Cuánta agua debe beber un gato?

    Los gatos necesitan tener agua disponible en todo momento. Una buena hidratación es fundamental para el funcionamiento de los riñones, la salud urinaria, la digestión y el bienestar general. Si tu gato bebe muy poco o, por el contrario, empieza a beber mucho más de lo habitual, conviene prestarle atención.

    ¿Cuánta agua es normal?

    De media, un gato adulto necesita alrededor de 40–60 ml de líquido por cada kilo de peso al día:

    • gato de 3 kg: 120–180 ml al día
    • gato de 4 kg: 160–240 ml
    • gato de 5 kg: 200–300 ml

    Por qué las cifras pueden variar

    Estas cantidades se refieren a la ingesta total de líquidos al día, no solo al agua que bebe del cuenco.

    Hay varios factores que influyen:

    • Alimentación. Si come comida húmeda, parte del líquido lo obtiene de la comida. Con pienso seco, normalmente beberá más agua.
    • Temperatura y actividad. En verano, con calor en casa o después de jugar, es normal que beba más.
    • Edad. Los gatitos, gatos mayores, gatas gestantes o en lactancia pueden tener necesidades distintas a las de un gato adulto sano.

    Cómo saber si bebe poco

    Presta atención si tu gato:

    • se acerca poco al agua
    • orina menos de lo habitual
    • está decaído
    • come peor
    • prefiere beber del grifo y no del cuenco
    • tiene las encías secas

    Cómo ayudar a tu gato a beber más

    • Pon varios cuencos de agua por casa. Muchos gatos beben más si tienen agua en distintas habitaciones.
    • Cambia el agua cada día. El agua fresca suele resultarles más atractiva.
    • Elige un cuenco adecuado. Muchos prefieren cuencos anchos donde los bigotes no rocen los bordes.
    • Prueba una fuente para gatos. El agua en movimiento suele llamarles más la atención que el agua quieta.
    • Añade comida húmeda. Es una forma sencilla de aumentar la ingesta total de líquidos.

    ¿Qué agua darle a un gato?

    Debe ser siempre agua limpia y fresca, sin olor ni sabores extraños. Hay que cambiarla a diario. Lo ideal suele ser agua filtrada o embotellada de buena calidad.

    Cuándo acudir al veterinario

    Si tu gato bebe demasiado poco o demasiado, orina con frecuencia, pierde peso o está apagado, no retrases la consulta con el veterinario.

    No te fijes solo en el cuenco, sino también en su comportamiento general. Un interés normal por el agua es una señal importante de buena salud.

  • Has encontrado un gatito en la calle: qué hacer ahora

    Has encontrado un gatito en la calle: qué hacer ahora

    ¿Has encontrado un gatito en la calle y has decidido llevarlo a casa? Las primeras horas pueden ser un poco caóticas. ¿Cómo transportarlo con seguridad, qué darle de comer, dónde instalarlo y qué hacer después? Aquí tienes una guía sencilla para acompañarte durante los primeros días juntos.

    Asegúrate de que realmente necesita ayuda

    Ver a un gatito solo no siempre significa que haya sido abandonado. Es posible que la madre esté cerca. Importante: los gatitos muy pequeños que todavía no abren los ojos necesitan una gata lactante o alimentación con leche maternizada siguiendo un horario estricto. Ese es un tema aparte. Esta guía está pensada para gatitos que ya pueden comer solos, normalmente a partir de las tres semanas, y mejor aún desde las cuatro.

    Si el gatito está junto a una carretera, se ve débil, sucio, muy delgado o parece llevar mucho tiempo solo, lo mejor es intervenir cuanto antes.

    Llévalo a casa de forma segura

    Utiliza un transportín, una caja con agujeros de ventilación o un recipiente con una toalla o manta suave dentro. Lo importante es que no pueda escaparse y que se sienta protegido durante el trayecto.

    No lo lleves simplemente en brazos en la calle o en el coche. Si es posible, usa primero una toalla, manta, guantes o transportín y evita el contacto directo innecesario hasta la primera revisión veterinaria.

    Primeros pasos en casa

    1. Prepara un espacio tranquilo

    Organiza una zona pequeña y calmada: una habitación aparte, un rincón silencioso o un parque/corral amplio. Durante los primeros días, muchos gatitos se adaptan mejor a un espacio reducido y seguro que a toda la casa de golpe.

    2. Calor y tranquilidad

    Incluso un gatito algo mayor puede llegar asustado y con frío después de haber estado en la calle. Dale la oportunidad de esconderse, entrar en calor y relajarse a su ritmo.

    3. Agua y comida

    Pon agua fresca y ofrece comida adecuada para su edad. Lo mejor es empezar con porciones pequeñas. No hace falta darle demasiada comida de golpe por pena.

    4. Arenero

    Coloca un arenero accesible con arena cerca de la zona de descanso, pero no pegado a los cuencos de comida y agua.

    También puede interesarte nuestra guía Un gatito en casa: qué comprar y cómo prepararte, donde reunimos compras básicas y pasos importantes para una adaptación cómoda y tranquila.

    Qué hacer en los próximos días

    1. Pide cita con el veterinario

    Una revisión veterinaria debería ser una de tus primeras prioridades. Conviene comprobar su estado general, ojos, piel, abdomen, presencia de parásitos, edad aproximada y salud general.

    2. Empieza la desparasitación

    Cualquier tratamiento debe elegirse según la edad y el peso del gatito.

    3. Organiza las vacunas

    El veterinario te indicará cuándo es el momento adecuado para empezar con la pauta de vacunación.

    Mantén separados a otros animales al principio

    Si ya tienes un gato o un perro, no los presentes de inmediato. Mantén al nuevo gatito en una habitación aparte durante las dos primeras semanas.

    Ayúdalo a adaptarse

    • reduce el ruido al mínimo
    • no fuerces el contacto
    • dale tiempo para explorar y sentirse seguro
    • juega con suavidad y en sesiones cortas
    • mantén una rutina tranquila
    • háblale con voz suave

    Algunos gatitos se suben a tus brazos desde el primer momento. Otros necesitan unos días.

    Lo básico que conviene comprar primero

    • cuencos para agua y comida
    • comida para gatitos
    • arenero y arena
    • cama o manta
    • un juguete
    • transportín

    Si has decidido llevarte a casa a un gatito encontrado en la calle, lo más importante en los primeros días es ofrecerle seguridad, calma, cuidados básicos y una revisión veterinaria. No te preocupes si no todo sale perfecto desde el principio. Para un pequeño como este, incluso algo tan sencillo como cuidados, seguridad y un hogar tranquilo ya puede cambiarle la vida.

  • Cómo elegir la cama adecuada para tu perro

    Cómo elegir la cama adecuada para tu perro

    La cama es el lugar donde tu perro duerme, descansa y pasa buena parte del día. De su comodidad depende el bienestar diario del animal. Por eso, conviene elegirla teniendo en cuenta el tamaño, la edad e incluso la postura en la que suele dormir.

    Tamaño: mejor con margen

    La cama debe permitir que el perro se tumbe con naturalidad, sin sentirse limitado. Algunos duermen estirados, otros se hacen un ovillo y cambian de postura varias veces durante la noche.

    Para calcular el tamaño:

    • mide al perro desde el hocico hasta la base de la cola cuando esté tumbado
    • añade un margen para que pueda moverse
    • ten en cuenta que los bordes altos reducen el espacio útil

    Si la cama es demasiado pequeña, es probable que el perro la evite o no la use del todo.

    Tipos de camas para perros

    • Colchón o cojín

    Superficie plana y abierta, sin bordes elevados.

    Adecuado para: perros que prefieren estirarse, razas grandes, ambientes cálidos.

    • Cama con bordes

    Tiene laterales acolchados alrededor.

    Adecuado para: perros que duermen enroscados y apoyan la cabeza.

    • Cama tipo cueva

    Un diseño cerrado que ofrece sensación de refugio.

    Adecuado para: perros pequeños, sensibles o que buscan más tranquilidad.

    Aun así, no a todos los perros les gustan los espacios cerrados.

    Relleno

    Un buen relleno debe mantener su forma y repartir el peso sin apelmazarse.

    Opciones habituales:

    • espuma de alta densidad
    • fibra hueca y otros materiales sintéticos
    • espuma viscoelástica (memory foam)

    Para perros grandes, mayores o con molestias articulares, conviene elegir una base firme con buen soporte.

    Mantenimiento

    La cama se usa a diario, así que el cuidado es importante.

    Fíjate en:

    • funda extraíble
    • posibilidad de lavado a máquina
    • tejido resistente al desgaste
    • costuras limpias, sin hilos sueltos
    • base antideslizante

    Si el perro muda mucho, los tejidos claros requerirán limpieza más frecuente. Si tiende a escarbar, mejor optar por materiales más resistentes.

    Edad del perro

    1. Cachorro

    Es mejor elegir una opción fácil de lavar. Muchos cachorros muerden la tela, así que al principio conviene algo sencillo y económico.

    2. Perro adulto activo

    Funcionan mejor las camas resistentes y fáciles de mantener.

    3. Perro mayor

    Conviene una entrada baja, forma estable y una superficie firme que ofrezca buen soporte.

    Si el perro tiene problemas crónicos en articulaciones o columna, o se está recuperando de una lesión, es mejor consultar con un veterinario antes de elegir.

    Dónde colocar la cama

    Incluso la mejor cama puede quedar sin uso si el lugar no es el adecuado. Colócala en una zona tranquila, sin corrientes de aire. A diferencia de los gatos, muchos perros prefieren estar cerca de la familia en lugar de aislados.

    Puede que tengas que probar distintas ubicaciones hasta dar con la mejor.

    Errores frecuentes

    • elegir un tamaño demasiado pequeño
    • relleno fino que pierde forma rápidamente
    • tejidos difíciles de lavar
    • camas altas para perros mayores
    • elegir solo por estética
    • esperar que el perro la acepte al instante

    Una buena cama combina comodidad para el perro y practicidad para ti: tamaño adecuado, superficie confortable y mantenimiento sencillo. Cuanto mejor se adapte a sus hábitos, más probabilidades hay de que se convierta en su lugar favorito.

  • Cómo pasear a un gato de forma segura

    Cómo pasear a un gato de forma segura

    Los paseos no son para todos los gatos, pero para algunos pueden ser una buena forma de moverse, explorar y disfrutar de nuevos estímulos. Lo importante es no sacarlo a la calle de manera improvisada.

    ¿Todos los gatos necesitan pasear?

    No. Muchos gatos de interior viven perfectamente felices con juegos, rascadores, estantes para trepar y la atención de sus cuidadores. Pasear no es una parte obligatoria de sus cuidados, sino una opción extra.

    Suele funcionar mejor con gatos curiosos y seguros de sí mismos.

    No se recomienda pasear a:

    • gatitos menores de seis meses
    • gatos sin vacunar
    • gatos que se están recuperando de una enfermedad o una operación
    • gatos con mucha ansiedad
    • gatos mayores que claramente se sienten incómodos fuera de casa

    Por qué es peligroso dejarlos sueltos

    No recomendamos dejar que un gato doméstico salga solo y sin supervisión. El acceso libre al exterior conlleva riesgos importantes: lesiones, intoxicaciones, peleas con otros animales, infecciones, atropellos o pérdida del animal. Incluso un patio tranquilo no garantiza seguridad total.

    Si tu gato muestra interés por la calle, la opción más segura es un paseo con arnés y bajo supervisión.

    Qué hacer antes del primer paseo

    1. Vacunas y protección antiparasitaria

    Antes de salir, tu gato debe tener al día las vacunas básicas. También es importante mantener una protección regular frente a pulgas, garrapatas y otros parásitos.

    Incluso un paseo corto implica contacto con el exterior, así que la prevención es fundamental.

    2. Elige un arnés adecuado

    Para pasear, lo correcto es usar arnés y no collar. El arnés reparte mejor la presión y reduce el riesgo de lesiones.

    Debe quedar ajustado, pero sin apretar.

    3. Acostúmbralo en casa

    Primero deja que conozca el arnés dentro de casa. Que lo huela, lo observe y lo lleve puesto unos minutos. Cuando se sienta cómodo, introduce la correa poco a poco.

    Escoge lugares tranquilos

    Busca zonas calmadas, sin perros, coches ni aglomeraciones. Puede ser un patio tranquilo, un recinto cerrado o un parque silencioso con árboles.

    Cuándo no conviene salir

    Es mejor posponer el paseo en estos casos:

    • mal tiempo: frío, calor, lluvia o viento fuerte
    • horas ruidosas o lugares concurridos
    • si el gato está nervioso o no se encuentra bien

    El frío puede ser especialmente problemático para gatos de pelo corto, gatitos y gatos sin subpelo abundante.

    Cómo es un paseo con gato

    Pasear a un gato no es como pasear a un perro. El gato marca su propio ritmo: se detiene, huele, observa y decide hacia dónde quiere ir.

    Tu papel es acompañarlo y velar por su seguridad.

    Según su estado de ánimo, el paseo puede durar cinco minutos o treinta. Ambas cosas son completamente normales.

    Aspectos importantes

    • no tires de la correa para obligarlo a ir en otra dirección
    • no te acerques a animales desconocidos
    • no le quites el arnés en la calle
    • observa con atención su estado físico y emocional

    Cuándo es mejor esperar

    Es preferible hacer una pausa si tu gato se asusta mucho, se esconde, permanece estresado o tarda mucho en recuperarse después de cada salida. En ese caso, la vida en casa será una mejor opción.

    Se puede pasear a un gato, pero solo si realmente lo disfruta. El mejor paseo es aquel tras el que tu compañero vuelve tranquilo, cómodo y satisfecho.

  • Cómo elegir los cuencos adecuados para tu gato

    Cómo elegir los cuencos adecuados para tu gato

    Un cuenco puede parecer una compra sin importancia, pero influye en la comodidad diaria de tu gato y, en algunos casos, incluso en sus ganas de comer o beber. En esta guía te contamos qué cuencos necesita realmente tu compañero de bigotes.

    ¿Cuántos cuencos necesita un gato?

    Como mínimo, dos:

    • uno para el agua
    • uno para la comida

    Si tu gato come pienso y comida húmeda, lo mejor es tener cuencos separados para cada tipo de alimento.

    ¿Qué material es mejor?

    • Cerámica. Pesada, estable, fácil de limpiar y no retiene olores. Es una de las mejores opciones para casa.
    • Acero inoxidable. Resistente, higiénico y duradero. Perfecto para el uso diario.
    • Plástico. La opción más ligera y económica, pero puede rayarse con facilidad, absorber olores y desgastarse antes. Además, los plásticos de baja calidad pueden liberar sustancias no deseadas en el agua o la comida.

    Cómo elegir el tamaño adecuado

    El cuenco debe adaptarse al tamaño del gato y ser cómodo para el uso diario. Uno demasiado pequeño se vaciará enseguida, y uno demasiado grande ocupará más espacio del necesario.

    Para la mayoría de los gatos, los cuencos medianos funcionan bien y permiten servir una ración sin desbordarse. Para el agua, suele ser mejor un recipiente más amplio para que siempre haya suficiente durante el día.

    La regla más importante es sencilla: tu gato debe poder comer y beber cómodamente, sin pegar la cara a los bordes ni rozar los bigotes.

    Cómo cuidar los cuencos

    • lavarlos cada día
    • cambiar el agua a diario
    • no dejar restos de comida húmeda durante horas
    • revisar con frecuencia si tienen grietas o daños y sustituirlos cuando haga falta

    Dónde colocar los cuencos

    Elige un lugar tranquilo, lejos del ruido y de las zonas de paso. Muchas veces conviene colocar el agua separada de la comida, ya que muchos gatos prefieren beber así. Tampoco es buena idea poner comida y agua junto al arenero.

  • Llevar un cachorro a casa: qué comprar y cómo prepararte

    Llevar un cachorro a casa: qué comprar y cómo prepararte

    La llegada de un cachorro es emocionante, pero también cambia por completo la rutina del hogar. Las primeras semanas suelen girar en torno a la alimentación, el descanso, el aprendizaje del baño y la adaptación en general. Cuanto mejor prepares todo de antemano, menos estrés habrá tanto para el cachorro como para la familia.

    Al principio, lo más importante es crear un entorno seguro, tener lo esencial listo y saber qué esperar en los primeros días.

    Qué hacer antes de que llegue el cachorro

    1. Preparar una zona segura

    El cachorro necesita un espacio donde pueda descansar y sentirse tranquilo, pero sin perder de vista lo que ocurre a su alrededor. Puede ser la cocina, una parte de una habitación, un parque o una zona delimitada con una barrera.

    Por qué es importante:

    • reduce el riesgo de que muerda objetos
    • facilita el aprendizaje del baño
    • ayuda a establecer una rutina
    • evita la sobrecarga de estímulos

    2. Retirar objetos peligrosos

    Los cachorros exploran el mundo con la boca. Conviene quitar de su alcance:

    • cables, cargadores y alargadores
    • productos de limpieza
    • medicamentos
    • cubo de basura
    • objetos pequeños
    • zapatos
    • juguetes infantiles
    • plantas tóxicas (como dieffenbachia, lirio, aloe vera, hiedra o ciclamen)
    • bolsas, hilos y gomas

    3. Organizar el tema del baño

    Decide de antemano dónde hará sus necesidades: empapadores en casa o salidas frecuentes al exterior si ya es posible por su edad.

    Ten preparado:

    • empapadores
    • eliminador de olores
    • toallitas y papel

    Lista básica: qué comprar antes

    1. Comida y agua

    • al menos dos cuencos estables
    • el mismo alimento que el cachorro ya está comiendo
    • vaso medidor o báscula
    • recipiente para guardar el alimento

    Consejo: evita cambiar la alimentación en los primeros días si no es necesario.

    2. Descanso

    • una cama o colchón
    • una manta

    Consejo: elige una cama fácil de lavar.

    También puedes consultar nuestro artículo Cómo elegir la cama adecuada para tu perro.

    3. Paseos y aprendizaje

    • collar o arnés de la talla adecuada
    • correa ligera
    • placa identificativa
    • premios para reforzar
    • bolsas para recoger

    4. Hogar y seguridad

    • parque o separador
    • varios juguetes seguros
    • juguetes para morder
    • eliminador de olores
    • cepillo adecuado al tipo de pelaje

    5. Salud

    • contacto de una clínica veterinaria cercana
    • transportín
    • carpeta para documentos, vacunas y recomendaciones

    Los primeros días en casa

    El primer día, el cachorro necesita calma más que estímulos.

    Lo mejor es:

    • limitar las visitas
    • enseñarle el agua, la zona de descanso y el lugar del baño
    • dejar que explore a su ritmo
    • hablar en tono tranquilo
    • no forzar el contacto ni el juego
    • observar más que intervenir

    La mejor preparación no consiste en comprar de más, sino en organizar bien el entorno. Si el hogar es seguro, todo lo necesario está listo y la rutina se vuelve clara poco a poco, la adaptación será mucho más fácil.

  • ¿Cuánta agua necesita un perro?

    ¿Cuánta agua necesita un perro?

    Cada día, los perros pierden líquidos al respirar, moverse y a través de los procesos normales del organismo, por lo que es importante reponer esa agua con regularidad. Una buena hidratación ayuda a mantener la salud y el bienestar general de tu perro.

    ¿Cuánta agua necesita al día?

    De media, un perro adulto sano necesita entre 40 y 70 ml de agua por cada kilo de peso al día:

    • perro de 5 kg: aproximadamente 200–350 ml
    • perro de 10 kg: alrededor de 400–700 ml
    • perro de 20 kg: alrededor de 800–1400 ml

    Si come pienso seco, normalmente necesitará más agua. En cambio, con una dieta húmeda parte de los líquidos los obtiene de la comida.

    Qué influye en la sed

    La cantidad de agua que bebe puede cambiar de un día a otro. Por ejemplo, después de un paseo o en verano, el cuenco puede vaciarse más rápido de lo habitual, y eso puede ser completamente normal.

    La sed suele aumentar con:

    • calor
    • paseos activos y juegos
    • aire seco en casa
    • alimentación seca
    • embarazo y lactancia
    • recuperación después del ejercicio

    Cómo saber si bebe poco

    Presta atención si tu perro:

    • tiene las encías secas
    • se acerca poco al cuenco
    • orina menos de lo habitual
    • está apagado o somnoliento
    • rechaza la comida
    • lleva mal el calor

    Estas señales pueden indicar deshidratación, así que no conviene retrasar la visita al veterinario.

    Si tu perro bebe demasiado

    El aumento de la sed también merece atención. A veces se relaciona con el calor o con la alimentación, pero si tu perro empieza a beber mucho más de lo habitual sin una causa clara, también puede estar asociado a distintos problemas de salud. Es especialmente importante si además aparecen micciones frecuentes, pérdida de peso, debilidad, vómitos o falta de apetito.

    Cómo mantener una buena hidratación

    • el agua debe estar siempre disponible
    • lava el cuenco con regularidad
    • cambia el agua cada día y, con calor, varias veces al día
    • cuando viajes, lleva siempre agua y un cuenco portátil
    • coloca varios cuencos en casa si el espacio es grande

    No existe una cifra única válida para todos los perros. Ten en cuenta su peso, estilo de vida y el clima. Si tu perro está activo, come bien y se encuentra bien, pequeñas variaciones suelen ser normales. Lo que no conviene ignorar son los cambios bruscos en la sed.

  • Un gatito en casa: qué comprar y cómo prepararte

    Un gatito en casa: qué comprar y cómo prepararte

    Llevar un gatito a casa es un momento emocionante, pero una buena preparación marca la diferencia. Un entorno seguro y todo lo necesario desde el primer día ayudarán a tu nuevo compañero a adaptarse más rápido, sentirse tranquilo y acostumbrarse mejor a la nueva rutina.

    En esta guía te contamos cómo prepararte para la llegada de un gatito para que vuestros primeros días juntos sean tranquilos, cómodos y sin estrés.

    Prepara la casa con antelación

    Para un gatito pequeño, incluso los objetos más comunes pueden suponer un riesgo. Cuanto más tranquilo y seguro sea el espacio al principio, más fácil será la adaptación.

    Haz tu hogar seguro

    • Esconde cables y cordones que el gatito pueda morder.
    • Guarda productos de limpieza, medicamentos y objetos pequeños fuera de su alcance.
    • Revisa las ventanas. Deben tener redes de seguridad o sistemas seguros para ventilar.
    • Comprueba las plantas de interior, ya que algunas son tóxicas para los gatos.
    • Si hay superficies altas, limita el acceso al principio para evitar caídas durante el juego.

    Si hay niños pequeños en casa

    Explícales con antelación que un gatito no es un juguete, sino un ser vivo que también necesita tiempo para adaptarse a su nuevo hogar. Los primeros días son especialmente importantes para una llegada tranquila.

    Conviene acordar unas reglas sencillas:

    • no coger al gatito en brazos sin ayuda de un adulto
    • no despertarlo mientras duerme
    • no tirarle de la cola, las patas ni las orejas
    • no gritar cerca ni asustarlo
    • dejar que se aleje o se esconda si lo necesita
    • jugar solo con juguetes adecuados, no con las manos

    Una presentación tranquila ayudará a que el niño y el gatito se hagan buenos amigos.

    Que los primeros días sean tranquilos

    Prepara un rincón silencioso donde el gatito pueda descansar. El primer día, evita agobiarlo con demasiada atención. Necesita tiempo para explorar olores nuevos, observar el entorno y sentirse seguro. No hace falta enseñarle toda la casa desde el primer momento. Al principio basta con una zona con cama, agua, comida y arenero. Así le resultará más fácil adaptarse al nuevo espacio y a la rutina diaria.

    Qué comprar primero

    Estas son las cosas básicas que conviene tener listas antes de su llegada:

    1. Cuencos para agua y comida

    Necesitarás al menos dos cuencos: uno para el agua y otro para la comida. Si vas a ofrecer pienso y comida húmeda, viene bien tener un tercero. Elige cuencos estables de cerámica o acero inoxidable. Son seguros, fáciles de limpiar y duraderos. El agua fresca debe estar siempre disponible.

    2. Arenero y arena

    Elige un arenero adecuado al tamaño del gatito. Debe poder entrar con facilidad y darse la vuelta cómodamente. Para los más pequeños, suelen funcionar mejor los modelos con bordes bajos. Coloca el arenero en una zona tranquila, lejos del ruido y de corrientes de aire. Existen muchos tipos de arena, y la mejor opción suele descubrirse probando. Si el gatito ya está acostumbrado a una arena concreta, es mejor no cambiarla de inmediato.

    3. Alimentación

    La dieta adecuada depende de la edad, la raza y las recomendaciones del veterinario. Los gatitos necesitan alimentos formulados especialmente para el crecimiento. Evita cambios bruscos de alimentación. Si antes comía otra cosa, haz la transición poco a poco durante varios días.

    4. Transportín

    El transportín sirve para mucho más que las visitas al veterinario. Permite trasladar al gatito con seguridad y también puede convertirse en un refugio acogedor dentro de casa. Elige un modelo resistente, bien ventilado y con cierre seguro. Déjalo abierto con frecuencia para que lo vea como un lugar familiar y seguro.

    5. Rascador

    Un rascador ayuda a proteger los muebles y le ofrece un lugar natural donde afilarse las uñas. Colócalo cerca de su futura zona de descanso. Para hacerlo más atractivo, puedes elegir uno con juguete colgante o añadir un poco de hierba gatera.

    6. Juguetes

    Los juguetes son esenciales para un desarrollo saludable y para su estimulación mental. Además, jugar juntos ayuda a crear confianza entre vosotros. Elige pelotas, cañas y juguetes blandos y seguros, sin piezas pequeñas que puedan soltarse.

    Qué necesitas para sus cuidados

    Estos son algunos básicos para el cuidado regular y la salud general:

    1. Higiene básica

    Pueden venir bien:

    • cepillo o peine
    • cortaúñas
    • toallitas para mascotas
    • champú, si hace falta

    No utilices productos para personas. No son adecuados para la piel sensible de los animales. Al principio basta con lo básico y con una introducción suave a estas rutinas.

    2. Protección antiparasitaria

    Incluso los gatos que viven en casa necesitan protección frente a parásitos externos e internos. Pipetas y comprimidos deben elegirse siempre según la edad y el peso, ya que usar productos inadecuados puede ser peligroso.

    3. Cuándo acudir al veterinario

    Una revisión poco después de llegar a casa es una decisión muy recomendable. El veterinario podrá valorar su estado general, orientar sobre vacunas, prevención antiparasitaria y resolver dudas sobre alimentación o cuidados. Si el gatito pierde el apetito, está decaído o tiene problemas digestivos, acude al veterinario sin demora.

    Problemas habituales durante las primeras semanas

    Cada gatito se adapta a su ritmo. Las pequeñas dificultades iniciales son normales y suelen resolverse con paciencia, calma y una rutina estable.

    1. No come

    Después del cambio de casa, puede rechazar la comida por estrés. Dale tiempo, mantén un ambiente tranquilo y asegúrate de que siempre tenga agua fresca. Si no vuelve a comer en 24 horas o aparecen otros síntomas, consulta con un veterinario.

    2. Se esconde

    Es una reacción normal ante un entorno nuevo. No lo saques a la fuerza. Saldrá cuando se sienta más seguro. Una voz tranquila y un ambiente predecible le ayudarán a adaptarse antes.

    3. No usa el arenero

    La causa puede ser el estrés, una mala ubicación o un arenero poco adecuado. Mantén la zona limpia y evita olores fuertes cerca. También puedes probar con un producto de ayuda para el aprendizaje.

    4. Muerde y araña

    Puede morder o arañar mientras juega, se defiende o libera energía. Redirige su atención hacia juguetes y evita fomentar el juego con las manos. Con paciencia y constancia, este comportamiento suele mejorar con el tiempo.

    Cuidar bien de un gatito no solo es importante para su salud, también es una forma maravillosa de crear un vínculo fuerte durante esta primera etapa de vuestra vida juntos. Un gatito feliz te lo agradecerá con ronroneos y cariño.