Los gatos necesitan tener agua disponible en todo momento. Una buena hidratación es fundamental para el funcionamiento de los riñones, la salud urinaria, la digestión y el bienestar general. Si tu gato bebe muy poco o, por el contrario, empieza a beber mucho más de lo habitual, conviene prestarle atención.
¿Cuánta agua es normal?
De media, un gato adulto necesita alrededor de 40–60 ml de líquido por cada kilo de peso al día:
gato de 3 kg: 120–180 ml al día
gato de 4 kg: 160–240 ml
gato de 5 kg: 200–300 ml
Por qué las cifras pueden variar
Estas cantidades se refieren a la ingesta total de líquidos al día, no solo al agua que bebe del cuenco.
Hay varios factores que influyen:
Alimentación. Si come comida húmeda, parte del líquido lo obtiene de la comida. Con pienso seco, normalmente beberá más agua.
Temperatura y actividad. En verano, con calor en casa o después de jugar, es normal que beba más.
Edad. Los gatitos, gatos mayores, gatas gestantes o en lactancia pueden tener necesidades distintas a las de un gato adulto sano.
Cómo saber si bebe poco
Presta atención si tu gato:
se acerca poco al agua
orina menos de lo habitual
está decaído
come peor
prefiere beber del grifo y no del cuenco
tiene las encías secas
Cómo ayudar a tu gato a beber más
Pon varios cuencos de agua por casa. Muchos gatos beben más si tienen agua en distintas habitaciones.
Cambia el agua cada día. El agua fresca suele resultarles más atractiva.
Elige un cuenco adecuado. Muchos prefieren cuencos anchos donde los bigotes no rocen los bordes.
Prueba una fuente para gatos. El agua en movimiento suele llamarles más la atención que el agua quieta.
Añade comida húmeda. Es una forma sencilla de aumentar la ingesta total de líquidos.
¿Qué agua darle a un gato?
Debe ser siempre agua limpia y fresca, sin olor ni sabores extraños. Hay que cambiarla a diario. Lo ideal suele ser agua filtrada o embotellada de buena calidad.
Cuándo acudir al veterinario
Si tu gato bebe demasiado poco o demasiado, orina con frecuencia, pierde peso o está apagado, no retrases la consulta con el veterinario.
No te fijes solo en el cuenco, sino también en su comportamiento general. Un interés normal por el agua es una señal importante de buena salud.
¿Has encontrado un gatito en la calle y has decidido llevarlo a casa? Las primeras horas pueden ser un poco caóticas. ¿Cómo transportarlo con seguridad, qué darle de comer, dónde instalarlo y qué hacer después? Aquí tienes una guía sencilla para acompañarte durante los primeros días juntos.
Asegúrate de que realmente necesita ayuda
Ver a un gatito solo no siempre significa que haya sido abandonado. Es posible que la madre esté cerca. Importante: los gatitos muy pequeños que todavía no abren los ojos necesitan una gata lactante o alimentación con leche maternizada siguiendo un horario estricto. Ese es un tema aparte. Esta guía está pensada para gatitos que ya pueden comer solos, normalmente a partir de las tres semanas, y mejor aún desde las cuatro.
Si el gatito está junto a una carretera, se ve débil, sucio, muy delgado o parece llevar mucho tiempo solo, lo mejor es intervenir cuanto antes.
Llévalo a casa de forma segura
Utiliza un transportín, una caja con agujeros de ventilación o un recipiente con una toalla o manta suave dentro. Lo importante es que no pueda escaparse y que se sienta protegido durante el trayecto.
No lo lleves simplemente en brazos en la calle o en el coche. Si es posible, usa primero una toalla, manta, guantes o transportín y evita el contacto directo innecesario hasta la primera revisión veterinaria.
Primeros pasos en casa
1. Prepara un espacio tranquilo
Organiza una zona pequeña y calmada: una habitación aparte, un rincón silencioso o un parque/corral amplio. Durante los primeros días, muchos gatitos se adaptan mejor a un espacio reducido y seguro que a toda la casa de golpe.
2. Calor y tranquilidad
Incluso un gatito algo mayor puede llegar asustado y con frío después de haber estado en la calle. Dale la oportunidad de esconderse, entrar en calor y relajarse a su ritmo.
3. Agua y comida
Pon agua fresca y ofrece comida adecuada para su edad. Lo mejor es empezar con porciones pequeñas. No hace falta darle demasiada comida de golpe por pena.
4. Arenero
Coloca un arenero accesible con arena cerca de la zona de descanso, pero no pegado a los cuencos de comida y agua.
También puede interesarte nuestra guía Un gatito en casa: qué comprar y cómo prepararte, donde reunimos compras básicas y pasos importantes para una adaptación cómoda y tranquila.
Qué hacer en los próximos días
1. Pide cita con el veterinario
Una revisión veterinaria debería ser una de tus primeras prioridades. Conviene comprobar su estado general, ojos, piel, abdomen, presencia de parásitos, edad aproximada y salud general.
2. Empieza la desparasitación
Cualquier tratamiento debe elegirse según la edad y el peso del gatito.
3. Organiza las vacunas
El veterinario te indicará cuándo es el momento adecuado para empezar con la pauta de vacunación.
Mantén separados a otros animales al principio
Si ya tienes un gato o un perro, no los presentes de inmediato. Mantén al nuevo gatito en una habitación aparte durante las dos primeras semanas.
Ayúdalo a adaptarse
reduce el ruido al mínimo
no fuerces el contacto
dale tiempo para explorar y sentirse seguro
juega con suavidad y en sesiones cortas
mantén una rutina tranquila
háblale con voz suave
Algunos gatitos se suben a tus brazos desde el primer momento. Otros necesitan unos días.
Lo básico que conviene comprar primero
cuencos para agua y comida
comida para gatitos
arenero y arena
cama o manta
un juguete
transportín
Si has decidido llevarte a casa a un gatito encontrado en la calle, lo más importante en los primeros días es ofrecerle seguridad, calma, cuidados básicos y una revisión veterinaria. No te preocupes si no todo sale perfecto desde el principio. Para un pequeño como este, incluso algo tan sencillo como cuidados, seguridad y un hogar tranquilo ya puede cambiarle la vida.
Los paseos no son para todos los gatos, pero para algunos pueden ser una buena forma de moverse, explorar y disfrutar de nuevos estímulos. Lo importante es no sacarlo a la calle de manera improvisada.
¿Todos los gatos necesitan pasear?
No. Muchos gatos de interior viven perfectamente felices con juegos, rascadores, estantes para trepar y la atención de sus cuidadores. Pasear no es una parte obligatoria de sus cuidados, sino una opción extra.
Suele funcionar mejor con gatos curiosos y seguros de sí mismos.
No se recomienda pasear a:
gatitos menores de seis meses
gatos sin vacunar
gatos que se están recuperando de una enfermedad o una operación
gatos con mucha ansiedad
gatos mayores que claramente se sienten incómodos fuera de casa
Por qué es peligroso dejarlos sueltos
No recomendamos dejar que un gato doméstico salga solo y sin supervisión. El acceso libre al exterior conlleva riesgos importantes: lesiones, intoxicaciones, peleas con otros animales, infecciones, atropellos o pérdida del animal. Incluso un patio tranquilo no garantiza seguridad total.
Si tu gato muestra interés por la calle, la opción más segura es un paseo con arnés y bajo supervisión.
Qué hacer antes del primer paseo
1. Vacunas y protección antiparasitaria
Antes de salir, tu gato debe tener al día las vacunas básicas. También es importante mantener una protección regular frente a pulgas, garrapatas y otros parásitos.
Incluso un paseo corto implica contacto con el exterior, así que la prevención es fundamental.
2. Elige un arnés adecuado
Para pasear, lo correcto es usar arnés y no collar. El arnés reparte mejor la presión y reduce el riesgo de lesiones.
Debe quedar ajustado, pero sin apretar.
3. Acostúmbralo en casa
Primero deja que conozca el arnés dentro de casa. Que lo huela, lo observe y lo lleve puesto unos minutos. Cuando se sienta cómodo, introduce la correa poco a poco.
Escoge lugares tranquilos
Busca zonas calmadas, sin perros, coches ni aglomeraciones. Puede ser un patio tranquilo, un recinto cerrado o un parque silencioso con árboles.
Cuándo no conviene salir
Es mejor posponer el paseo en estos casos:
mal tiempo: frío, calor, lluvia o viento fuerte
horas ruidosas o lugares concurridos
si el gato está nervioso o no se encuentra bien
El frío puede ser especialmente problemático para gatos de pelo corto, gatitos y gatos sin subpelo abundante.
Cómo es un paseo con gato
Pasear a un gato no es como pasear a un perro. El gato marca su propio ritmo: se detiene, huele, observa y decide hacia dónde quiere ir.
Tu papel es acompañarlo y velar por su seguridad.
Según su estado de ánimo, el paseo puede durar cinco minutos o treinta. Ambas cosas son completamente normales.
Aspectos importantes
no tires de la correa para obligarlo a ir en otra dirección
no te acerques a animales desconocidos
no le quites el arnés en la calle
observa con atención su estado físico y emocional
Cuándo es mejor esperar
Es preferible hacer una pausa si tu gato se asusta mucho, se esconde, permanece estresado o tarda mucho en recuperarse después de cada salida. En ese caso, la vida en casa será una mejor opción.
Se puede pasear a un gato, pero solo si realmente lo disfruta. El mejor paseo es aquel tras el que tu compañero vuelve tranquilo, cómodo y satisfecho.
Un cuenco puede parecer una compra sin importancia, pero influye en la comodidad diaria de tu gato y, en algunos casos, incluso en sus ganas de comer o beber. En esta guía te contamos qué cuencos necesita realmente tu compañero de bigotes.
¿Cuántos cuencos necesita un gato?
Como mínimo, dos:
uno para el agua
uno para la comida
Si tu gato come pienso y comida húmeda, lo mejor es tener cuencos separados para cada tipo de alimento.
¿Qué material es mejor?
Cerámica. Pesada, estable, fácil de limpiar y no retiene olores. Es una de las mejores opciones para casa.
Acero inoxidable. Resistente, higiénico y duradero. Perfecto para el uso diario.
Plástico. La opción más ligera y económica, pero puede rayarse con facilidad, absorber olores y desgastarse antes. Además, los plásticos de baja calidad pueden liberar sustancias no deseadas en el agua o la comida.
Cómo elegir el tamaño adecuado
El cuenco debe adaptarse al tamaño del gato y ser cómodo para el uso diario. Uno demasiado pequeño se vaciará enseguida, y uno demasiado grande ocupará más espacio del necesario.
Para la mayoría de los gatos, los cuencos medianos funcionan bien y permiten servir una ración sin desbordarse. Para el agua, suele ser mejor un recipiente más amplio para que siempre haya suficiente durante el día.
La regla más importante es sencilla: tu gato debe poder comer y beber cómodamente, sin pegar la cara a los bordes ni rozar los bigotes.
Cómo cuidar los cuencos
lavarlos cada día
cambiar el agua a diario
no dejar restos de comida húmeda durante horas
revisar con frecuencia si tienen grietas o daños y sustituirlos cuando haga falta
Dónde colocar los cuencos
Elige un lugar tranquilo, lejos del ruido y de las zonas de paso. Muchas veces conviene colocar el agua separada de la comida, ya que muchos gatos prefieren beber así. Tampoco es buena idea poner comida y agua junto al arenero.
La llegada de un cachorro es emocionante, pero también cambia por completo la rutina del hogar. Las primeras semanas suelen girar en torno a la alimentación, el descanso, el aprendizaje del baño y la adaptación en general. Cuanto mejor prepares todo de antemano, menos estrés habrá tanto para el cachorro como para la familia.
Al principio, lo más importante es crear un entorno seguro, tener lo esencial listo y saber qué esperar en los primeros días.
Qué hacer antes de que llegue el cachorro
1. Preparar una zona segura
El cachorro necesita un espacio donde pueda descansar y sentirse tranquilo, pero sin perder de vista lo que ocurre a su alrededor. Puede ser la cocina, una parte de una habitación, un parque o una zona delimitada con una barrera.
Por qué es importante:
reduce el riesgo de que muerda objetos
facilita el aprendizaje del baño
ayuda a establecer una rutina
evita la sobrecarga de estímulos
2. Retirar objetos peligrosos
Los cachorros exploran el mundo con la boca. Conviene quitar de su alcance:
cables, cargadores y alargadores
productos de limpieza
medicamentos
cubo de basura
objetos pequeños
zapatos
juguetes infantiles
plantas tóxicas (como dieffenbachia, lirio, aloe vera, hiedra o ciclamen)
bolsas, hilos y gomas
3. Organizar el tema del baño
Decide de antemano dónde hará sus necesidades: empapadores en casa o salidas frecuentes al exterior si ya es posible por su edad.
Ten preparado:
empapadores
eliminador de olores
toallitas y papel
Lista básica: qué comprar antes
1. Comida y agua
al menos dos cuencos estables
el mismo alimento que el cachorro ya está comiendo
vaso medidor o báscula
recipiente para guardar el alimento
Consejo: evita cambiar la alimentación en los primeros días si no es necesario.
2. Descanso
una cama o colchón
una manta
Consejo: elige una cama fácil de lavar.
También puedes consultar nuestro artículo Cómo elegir la cama adecuada para tu perro.
3. Paseos y aprendizaje
collar o arnés de la talla adecuada
correa ligera
placa identificativa
premios para reforzar
bolsas para recoger
4. Hogar y seguridad
parque o separador
varios juguetes seguros
juguetes para morder
eliminador de olores
cepillo adecuado al tipo de pelaje
5. Salud
contacto de una clínica veterinaria cercana
transportín
carpeta para documentos, vacunas y recomendaciones
Los primeros días en casa
El primer día, el cachorro necesita calma más que estímulos.
Lo mejor es:
limitar las visitas
enseñarle el agua, la zona de descanso y el lugar del baño
dejar que explore a su ritmo
hablar en tono tranquilo
no forzar el contacto ni el juego
observar más que intervenir
La mejor preparación no consiste en comprar de más, sino en organizar bien el entorno. Si el hogar es seguro, todo lo necesario está listo y la rutina se vuelve clara poco a poco, la adaptación será mucho más fácil.
La cama es el lugar donde tu perro duerme, descansa y pasa buena parte del día. De su comodidad depende el bienestar diario del animal. Por eso, conviene elegirla teniendo en cuenta el tamaño, la edad e incluso la postura en la que suele dormir.
Tamaño: mejor con margen
La cama debe permitir que el perro se tumbe con naturalidad, sin sentirse limitado. Algunos duermen estirados, otros se hacen un ovillo y cambian de postura varias veces durante la noche.
Para calcular el tamaño:
mide al perro desde el hocico hasta la base de la cola cuando esté tumbado
añade un margen para que pueda moverse
ten en cuenta que los bordes altos reducen el espacio útil
Si la cama es demasiado pequeña, es probable que el perro la evite o no la use del todo.
Tipos de camas para perros
Colchón o cojín
Superficie plana y abierta, sin bordes elevados.
Adecuado para: perros que prefieren estirarse, razas grandes, ambientes cálidos.
Cama con bordes
Tiene laterales acolchados alrededor.
Adecuado para: perros que duermen enroscados y apoyan la cabeza.
Cama tipo cueva
Un diseño cerrado que ofrece sensación de refugio.
Adecuado para: perros pequeños, sensibles o que buscan más tranquilidad.
Aun así, no a todos los perros les gustan los espacios cerrados.
Relleno
Un buen relleno debe mantener su forma y repartir el peso sin apelmazarse.
Opciones habituales:
espuma de alta densidad
fibra hueca y otros materiales sintéticos
espuma viscoelástica (memory foam)
Para perros grandes, mayores o con molestias articulares, conviene elegir una base firme con buen soporte.
Mantenimiento
La cama se usa a diario, así que el cuidado es importante.
Fíjate en:
funda extraíble
posibilidad de lavado a máquina
tejido resistente al desgaste
costuras limpias, sin hilos sueltos
base antideslizante
Si el perro muda mucho, los tejidos claros requerirán limpieza más frecuente. Si tiende a escarbar, mejor optar por materiales más resistentes.
Edad del perro
1. Cachorro
Es mejor elegir una opción fácil de lavar. Muchos cachorros muerden la tela, así que al principio conviene algo sencillo y económico.
2. Perro adulto activo
Funcionan mejor las camas resistentes y fáciles de mantener.
3. Perro mayor
Conviene una entrada baja, forma estable y una superficie firme que ofrezca buen soporte.
Si el perro tiene problemas crónicos en articulaciones o columna, o se está recuperando de una lesión, es mejor consultar con un veterinario antes de elegir.
Dónde colocar la cama
Incluso la mejor cama puede quedar sin uso si el lugar no es el adecuado. Colócala en una zona tranquila, sin corrientes de aire. A diferencia de los gatos, muchos perros prefieren estar cerca de la familia en lugar de aislados.
Puede que tengas que probar distintas ubicaciones hasta dar con la mejor.
Errores frecuentes
elegir un tamaño demasiado pequeño
relleno fino que pierde forma rápidamente
tejidos difíciles de lavar
camas altas para perros mayores
elegir solo por estética
esperar que el perro la acepte al instante
Una buena cama combina comodidad para el perro y practicidad para ti: tamaño adecuado, superficie confortable y mantenimiento sencillo. Cuanto mejor se adapte a sus hábitos, más probabilidades hay de que se convierta en su lugar favorito.
Cada día, los perros pierden líquidos al respirar, moverse y a través de los procesos normales del organismo, por lo que es importante reponer esa agua con regularidad. Una buena hidratación ayuda a mantener la salud y el bienestar general de tu perro.
¿Cuánta agua necesita al día?
De media, un perro adulto sano necesita entre 40 y 70 ml de agua por cada kilo de peso al día:
perro de 5 kg: aproximadamente 200–350 ml
perro de 10 kg: alrededor de 400–700 ml
perro de 20 kg: alrededor de 800–1400 ml
Si come pienso seco, normalmente necesitará más agua. En cambio, con una dieta húmeda parte de los líquidos los obtiene de la comida.
Qué influye en la sed
La cantidad de agua que bebe puede cambiar de un día a otro. Por ejemplo, después de un paseo o en verano, el cuenco puede vaciarse más rápido de lo habitual, y eso puede ser completamente normal.
La sed suele aumentar con:
calor
paseos activos y juegos
aire seco en casa
alimentación seca
embarazo y lactancia
recuperación después del ejercicio
Cómo saber si bebe poco
Presta atención si tu perro:
tiene las encías secas
se acerca poco al cuenco
orina menos de lo habitual
está apagado o somnoliento
rechaza la comida
lleva mal el calor
Estas señales pueden indicar deshidratación, así que no conviene retrasar la visita al veterinario.
Si tu perro bebe demasiado
El aumento de la sed también merece atención. A veces se relaciona con el calor o con la alimentación, pero si tu perro empieza a beber mucho más de lo habitual sin una causa clara, también puede estar asociado a distintos problemas de salud. Es especialmente importante si además aparecen micciones frecuentes, pérdida de peso, debilidad, vómitos o falta de apetito.
Cómo mantener una buena hidratación
el agua debe estar siempre disponible
lava el cuenco con regularidad
cambia el agua cada día y, con calor, varias veces al día
cuando viajes, lleva siempre agua y un cuenco portátil
coloca varios cuencos en casa si el espacio es grande
No existe una cifra única válida para todos los perros. Ten en cuenta su peso, estilo de vida y el clima. Si tu perro está activo, come bien y se encuentra bien, pequeñas variaciones suelen ser normales. Lo que no conviene ignorar son los cambios bruscos en la sed.
Llevar un gatito a casa es un momento emocionante, pero una buena preparación marca la diferencia. Un entorno seguro y todo lo necesario desde el primer día ayudarán a tu nuevo compañero a adaptarse más rápido, sentirse tranquilo y acostumbrarse mejor a la nueva rutina.
En esta guía te contamos cómo prepararte para la llegada de un gatito para que vuestros primeros días juntos sean tranquilos, cómodos y sin estrés.
Prepara la casa con antelación
Para un gatito pequeño, incluso los objetos más comunes pueden suponer un riesgo. Cuanto más tranquilo y seguro sea el espacio al principio, más fácil será la adaptación.
Haz tu hogar seguro
Esconde cables y cordones que el gatito pueda morder.
Guarda productos de limpieza, medicamentos y objetos pequeños fuera de su alcance.
Revisa las ventanas. Deben tener redes de seguridad o sistemas seguros para ventilar.
Comprueba las plantas de interior, ya que algunas son tóxicas para los gatos.
Si hay superficies altas, limita el acceso al principio para evitar caídas durante el juego.
Si hay niños pequeños en casa
Explícales con antelación que un gatito no es un juguete, sino un ser vivo que también necesita tiempo para adaptarse a su nuevo hogar. Los primeros días son especialmente importantes para una llegada tranquila.
Conviene acordar unas reglas sencillas:
no coger al gatito en brazos sin ayuda de un adulto
no despertarlo mientras duerme
no tirarle de la cola, las patas ni las orejas
no gritar cerca ni asustarlo
dejar que se aleje o se esconda si lo necesita
jugar solo con juguetes adecuados, no con las manos
Una presentación tranquila ayudará a que el niño y el gatito se hagan buenos amigos.
Que los primeros días sean tranquilos
Prepara un rincón silencioso donde el gatito pueda descansar. El primer día, evita agobiarlo con demasiada atención. Necesita tiempo para explorar olores nuevos, observar el entorno y sentirse seguro. No hace falta enseñarle toda la casa desde el primer momento. Al principio basta con una zona con cama, agua, comida y arenero. Así le resultará más fácil adaptarse al nuevo espacio y a la rutina diaria.
Qué comprar primero
Estas son las cosas básicas que conviene tener listas antes de su llegada:
1. Cuencos para agua y comida
Necesitarás al menos dos cuencos: uno para el agua y otro para la comida. Si vas a ofrecer pienso y comida húmeda, viene bien tener un tercero. Elige cuencos estables de cerámica o acero inoxidable. Son seguros, fáciles de limpiar y duraderos. El agua fresca debe estar siempre disponible.
2. Arenero y arena
Elige un arenero adecuado al tamaño del gatito. Debe poder entrar con facilidad y darse la vuelta cómodamente. Para los más pequeños, suelen funcionar mejor los modelos con bordes bajos. Coloca el arenero en una zona tranquila, lejos del ruido y de corrientes de aire. Existen muchos tipos de arena, y la mejor opción suele descubrirse probando. Si el gatito ya está acostumbrado a una arena concreta, es mejor no cambiarla de inmediato.
3. Alimentación
La dieta adecuada depende de la edad, la raza y las recomendaciones del veterinario. Los gatitos necesitan alimentos formulados especialmente para el crecimiento. Evita cambios bruscos de alimentación. Si antes comía otra cosa, haz la transición poco a poco durante varios días.
4. Transportín
El transportín sirve para mucho más que las visitas al veterinario. Permite trasladar al gatito con seguridad y también puede convertirse en un refugio acogedor dentro de casa. Elige un modelo resistente, bien ventilado y con cierre seguro. Déjalo abierto con frecuencia para que lo vea como un lugar familiar y seguro.
5. Rascador
Un rascador ayuda a proteger los muebles y le ofrece un lugar natural donde afilarse las uñas. Colócalo cerca de su futura zona de descanso. Para hacerlo más atractivo, puedes elegir uno con juguete colgante o añadir un poco de hierba gatera.
6. Juguetes
Los juguetes son esenciales para un desarrollo saludable y para su estimulación mental. Además, jugar juntos ayuda a crear confianza entre vosotros. Elige pelotas, cañas y juguetes blandos y seguros, sin piezas pequeñas que puedan soltarse.
Qué necesitas para sus cuidados
Estos son algunos básicos para el cuidado regular y la salud general:
1. Higiene básica
Pueden venir bien:
cepillo o peine
cortaúñas
toallitas para mascotas
champú, si hace falta
No utilices productos para personas. No son adecuados para la piel sensible de los animales. Al principio basta con lo básico y con una introducción suave a estas rutinas.
2. Protección antiparasitaria
Incluso los gatos que viven en casa necesitan protección frente a parásitos externos e internos. Pipetas y comprimidos deben elegirse siempre según la edad y el peso, ya que usar productos inadecuados puede ser peligroso.
3. Cuándo acudir al veterinario
Una revisión poco después de llegar a casa es una decisión muy recomendable. El veterinario podrá valorar su estado general, orientar sobre vacunas, prevención antiparasitaria y resolver dudas sobre alimentación o cuidados. Si el gatito pierde el apetito, está decaído o tiene problemas digestivos, acude al veterinario sin demora.
Problemas habituales durante las primeras semanas
Cada gatito se adapta a su ritmo. Las pequeñas dificultades iniciales son normales y suelen resolverse con paciencia, calma y una rutina estable.
1. No come
Después del cambio de casa, puede rechazar la comida por estrés. Dale tiempo, mantén un ambiente tranquilo y asegúrate de que siempre tenga agua fresca. Si no vuelve a comer en 24 horas o aparecen otros síntomas, consulta con un veterinario.
2. Se esconde
Es una reacción normal ante un entorno nuevo. No lo saques a la fuerza. Saldrá cuando se sienta más seguro. Una voz tranquila y un ambiente predecible le ayudarán a adaptarse antes.
3. No usa el arenero
La causa puede ser el estrés, una mala ubicación o un arenero poco adecuado. Mantén la zona limpia y evita olores fuertes cerca. También puedes probar con un producto de ayuda para el aprendizaje.
4. Muerde y araña
Puede morder o arañar mientras juega, se defiende o libera energía. Redirige su atención hacia juguetes y evita fomentar el juego con las manos. Con paciencia y constancia, este comportamiento suele mejorar con el tiempo.
Cuidar bien de un gatito no solo es importante para su salud, también es una forma maravillosa de crear un vínculo fuerte durante esta primera etapa de vuestra vida juntos. Un gatito feliz te lo agradecerá con ronroneos y cariño.
El arenero es uno de los elementos básicos en cualquier hogar con gatos. Para que el hábito de usarlo se forme lo antes posible, debe mantenerse limpio y tener el tamaño adecuado. En este artículo repasamos los principales tipos de areneros, sus ventajas y desventajas.
Tipos de areneros para gatos
Algunos gatos prefieren un arenero abierto y sencillo, mientras que otros se sienten más cómodos en un espacio cerrado y tranquilo. La mejor opción suele encontrarse probando con calma.
Si quieres cambiar un arenero por otro, lo mejor es hacerlo así:
Coloca el nuevo arenero junto al antiguo. No retires el anterior de inmediato: el gato necesita tiempo para acostumbrarse.
Usa la misma arena. Al principio, mantén el mismo tipo de arena y la misma cantidad.
Aprovecha el olor familiar. Añade un poco de arena usada del arenero antiguo al nuevo.
Ten paciencia. Algunos gatos se adaptan en un día y otros tardan más.
Refuerza lo positivo. Si usa el nuevo arenero, prémialo con caricias o una golosina.
Cuando el gato empiece a usar el nuevo arenero con regularidad, podrás retirar el anterior.
Arenero abierto clásico
La opción más común: una bandeja de plástico con bordes bajos o medianos.
Ventajas:
económico
fácil de limpiar y recoger con pala
Desventajas:
la arena suele salir fuera
los olores se notan más
el interior queda visible
A pesar de ello, suele ser la mejor opción para gatitos y gatos mayores.
Arenero con rejilla
Es un arenero abierto con una rejilla de plástico sobre la base. La arena se coloca debajo o incluso puede no usarse.
Ventajas:
la arena se pega menos a las patas
menor consumo de arena
el gato no puede comerse la arena
Desventajas:
requiere limpieza frecuente
el olor aparece rápido
algunos gatos necesitan escarbar
puede costar acostumbrarse
Es una buena opción para quienes están dispuestos a limpiarlo varias veces al día. Conviene saber que algunos gatos tardan más en aceptarlo.
Arenero con bordes altos
Ideal para gatos que escarban con entusiasmo.
Ventajas:
menos suciedad alrededor
más espacio para gatos grandes
Desventajas:
no es ideal para gatitos ni gatos mayores, ya que les puede resultar difícil entrar
Muy buena opción para gatos adultos y activos.
Arenero cerrado
Modelos tipo casita con tapa y entrada lateral o frontal.
Ventajas:
menos olor fuera del arenero
la arena se mantiene dentro
más privacidad para el gato
Desventajas:
ocupa más espacio
necesita limpieza regular
no a todos los gatos les gusta estar cerrados
Adecuado para gatos tímidos y para hogares donde se valora el orden.
Consejo: La altura ideal de un arenero cerrado es la distancia entre la superficie de la arena y la punta de las orejas del gato sentado, más 5 cm.
Arenero autolimpiable
Modelo automático que retira los residuos después de cada uso.
Ventajas:
menos limpieza manual
arena más limpia y menos olor
algunos modelos controlan hábitos y salud mediante una app
Desventajas:
caro
necesita electricidad
puede asustar a algunos gatos; los modelos de baja calidad pueden ser inseguros
Una opción práctica para personas con poco tiempo o que viajan con frecuencia, aunque no sirve para todos los gatos. Si eliges uno, asegúrate de que tenga sensores de seguridad fiables.
Accesorios útiles
Lista de objetos que facilitan el cuidado diario del arenero:
Pala para arena. Elige una con ranuras que dejen pasar la arena limpia y retengan los grumos.
Alfombrilla. Recoge la arena de las patas y ayuda a mantener el suelo limpio. Si tu gato muerde objetos, mejor evitarla.
Bolsas para residuos. Muy prácticas para limpiar rápido y sin ensuciar.
Contenedor para arena. Perfecto para guardar la reserva cerca del arenero y protegerla de la humedad.
Al elegir un arenero, no te fijes solo en el diseño. Debe adaptarse al tamaño del gato, ser cómodo y estar en un lugar tranquilo. Si tu gato lo evita, normalmente no es cuestión de carácter, sino de que ese arenero no le resulta adecuado.
La mayoría de los gatitos aprenden a usar el arenero rápidamente si todo está bien preparado y no se les presiona. Lo más importante es elegir un arenero cómodo, una arena adecuada y tener paciencia.
Elige el arenero correcto
Para los gatitos, lo mejor son los areneros con bordes bajos para que puedan entrar fácilmente. Colócalo en un lugar tranquilo, sin ruidos ni corrientes de aire, donde el pequeño pueda sentirse seguro y tener privacidad.
Si tu casa es grande, conviene poner al menos dos areneros en distintas zonas, sobre todo al principio.
Escoge una buena arena
Para facilitar el aprendizaje, utiliza una arena sin perfume intenso. La arena vegetal, la de maíz y la bentonita aglomerante funcionan muy bien.
La arena de sílice controla muy bien los olores, pero algunos gatitos pueden intentar comérsela, y eso puede ser peligroso.
Más adelante podrás probar distintas opciones y ver cuál prefiere tu gato.
Recuérdale con suavidad
Lleva al gatito al arenero después de dormir, comer o jugar. Son los momentos en los que normalmente necesita hacer sus necesidades.
No lo obligues ni lo asustes. Basta con enseñarle el lugar con calma varias veces.
Refuerza el hábito
Si usa el arenero, felicítalo con caricias, una voz amable o un premio pequeño.
Si hay accidentes
Los errores durante los primeros días forman parte de la adaptación.
Qué hacer:
limpiar muy bien la zona para eliminar el olor
comprobar si el arenero está bien ubicado
moverlo poco a poco si hay un lugar mejor
probar otro tipo de arena
usar un spray atrayente para arenero
recordárselo más a menudo después de dormir y comer
Nunca le restriegues el hocico, le grites ni lo castigues.
Problemas de salud
Si el gatito evita el arenero con frecuencia, maúlla al intentar hacer sus necesidades, tiene estreñimiento, diarrea o está decaído, puede haber un problema de salud y no de comportamiento. Ante cualquier duda, llévalo cuanto antes a un veterinario de confianza.
¿Se puede enseñar a un gato adulto?
Sí, pero normalmente lleva más tiempo que con un gatito, porque ya puede tener hábitos adquiridos o malas experiencias previas.
El proceso es el mismo: elegir un arenero cómodo, colocarlo en un lugar tranquilo y encontrar una arena que le guste. Actúa con calma, sé constante y evita los castigos. Si antes hacía sus necesidades en la calle o en otro sitio, la adaptación completa puede tardar varias semanas.