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  • ¿Cuánta agua necesita un perro?

    ¿Cuánta agua necesita un perro?

    Cada día, los perros pierden líquidos al respirar, moverse y a través de los procesos normales del organismo, por lo que es importante reponer esa agua con regularidad. Una buena hidratación ayuda a mantener la salud y el bienestar general de tu perro.

    ¿Cuánta agua necesita al día?

    De media, un perro adulto sano necesita entre 40 y 70 ml de agua por cada kilo de peso al día:

    • perro de 5 kg: aproximadamente 200–350 ml
    • perro de 10 kg: alrededor de 400–700 ml
    • perro de 20 kg: alrededor de 800–1400 ml

    Si come pienso seco, normalmente necesitará más agua. En cambio, con una dieta húmeda parte de los líquidos los obtiene de la comida.

    Qué influye en la sed

    La cantidad de agua que bebe puede cambiar de un día a otro. Por ejemplo, después de un paseo o en verano, el cuenco puede vaciarse más rápido de lo habitual, y eso puede ser completamente normal.

    La sed suele aumentar con:

    • calor
    • paseos activos y juegos
    • aire seco en casa
    • alimentación seca
    • embarazo y lactancia
    • recuperación después del ejercicio

    Cómo saber si bebe poco

    Presta atención si tu perro:

    • tiene las encías secas
    • se acerca poco al cuenco
    • orina menos de lo habitual
    • está apagado o somnoliento
    • rechaza la comida
    • lleva mal el calor

    Estas señales pueden indicar deshidratación, así que no conviene retrasar la visita al veterinario.

    Si tu perro bebe demasiado

    El aumento de la sed también merece atención. A veces se relaciona con el calor o con la alimentación, pero si tu perro empieza a beber mucho más de lo habitual sin una causa clara, también puede estar asociado a distintos problemas de salud. Es especialmente importante si además aparecen micciones frecuentes, pérdida de peso, debilidad, vómitos o falta de apetito.

    Cómo mantener una buena hidratación

    • el agua debe estar siempre disponible
    • lava el cuenco con regularidad
    • cambia el agua cada día y, con calor, varias veces al día
    • cuando viajes, lleva siempre agua y un cuenco portátil
    • coloca varios cuencos en casa si el espacio es grande

    No existe una cifra única válida para todos los perros. Ten en cuenta su peso, estilo de vida y el clima. Si tu perro está activo, come bien y se encuentra bien, pequeñas variaciones suelen ser normales. Lo que no conviene ignorar son los cambios bruscos en la sed.

  • Un gatito en casa: qué comprar y cómo prepararte

    Un gatito en casa: qué comprar y cómo prepararte

    Llevar un gatito a casa es un momento emocionante, pero una buena preparación marca la diferencia. Un entorno seguro y todo lo necesario desde el primer día ayudarán a tu nuevo compañero a adaptarse más rápido, sentirse tranquilo y acostumbrarse mejor a la nueva rutina.

    En esta guía te contamos cómo prepararte para la llegada de un gatito para que vuestros primeros días juntos sean tranquilos, cómodos y sin estrés.

    Prepara la casa con antelación

    Para un gatito pequeño, incluso los objetos más comunes pueden suponer un riesgo. Cuanto más tranquilo y seguro sea el espacio al principio, más fácil será la adaptación.

    Haz tu hogar seguro

    • Esconde cables y cordones que el gatito pueda morder.
    • Guarda productos de limpieza, medicamentos y objetos pequeños fuera de su alcance.
    • Revisa las ventanas. Deben tener redes de seguridad o sistemas seguros para ventilar.
    • Comprueba las plantas de interior, ya que algunas son tóxicas para los gatos.
    • Si hay superficies altas, limita el acceso al principio para evitar caídas durante el juego.

    Si hay niños pequeños en casa

    Explícales con antelación que un gatito no es un juguete, sino un ser vivo que también necesita tiempo para adaptarse a su nuevo hogar. Los primeros días son especialmente importantes para una llegada tranquila.

    Conviene acordar unas reglas sencillas:

    • no coger al gatito en brazos sin ayuda de un adulto
    • no despertarlo mientras duerme
    • no tirarle de la cola, las patas ni las orejas
    • no gritar cerca ni asustarlo
    • dejar que se aleje o se esconda si lo necesita
    • jugar solo con juguetes adecuados, no con las manos

    Una presentación tranquila ayudará a que el niño y el gatito se hagan buenos amigos.

    Que los primeros días sean tranquilos

    Prepara un rincón silencioso donde el gatito pueda descansar. El primer día, evita agobiarlo con demasiada atención. Necesita tiempo para explorar olores nuevos, observar el entorno y sentirse seguro. No hace falta enseñarle toda la casa desde el primer momento. Al principio basta con una zona con cama, agua, comida y arenero. Así le resultará más fácil adaptarse al nuevo espacio y a la rutina diaria.

    Qué comprar primero

    Estas son las cosas básicas que conviene tener listas antes de su llegada:

    1. Cuencos para agua y comida

    Necesitarás al menos dos cuencos: uno para el agua y otro para la comida. Si vas a ofrecer pienso y comida húmeda, viene bien tener un tercero. Elige cuencos estables de cerámica o acero inoxidable. Son seguros, fáciles de limpiar y duraderos. El agua fresca debe estar siempre disponible.

    2. Arenero y arena

    Elige un arenero adecuado al tamaño del gatito. Debe poder entrar con facilidad y darse la vuelta cómodamente. Para los más pequeños, suelen funcionar mejor los modelos con bordes bajos. Coloca el arenero en una zona tranquila, lejos del ruido y de corrientes de aire. Existen muchos tipos de arena, y la mejor opción suele descubrirse probando. Si el gatito ya está acostumbrado a una arena concreta, es mejor no cambiarla de inmediato.

    3. Alimentación

    La dieta adecuada depende de la edad, la raza y las recomendaciones del veterinario. Los gatitos necesitan alimentos formulados especialmente para el crecimiento. Evita cambios bruscos de alimentación. Si antes comía otra cosa, haz la transición poco a poco durante varios días.

    4. Transportín

    El transportín sirve para mucho más que las visitas al veterinario. Permite trasladar al gatito con seguridad y también puede convertirse en un refugio acogedor dentro de casa. Elige un modelo resistente, bien ventilado y con cierre seguro. Déjalo abierto con frecuencia para que lo vea como un lugar familiar y seguro.

    5. Rascador

    Un rascador ayuda a proteger los muebles y le ofrece un lugar natural donde afilarse las uñas. Colócalo cerca de su futura zona de descanso. Para hacerlo más atractivo, puedes elegir uno con juguete colgante o añadir un poco de hierba gatera.

    6. Juguetes

    Los juguetes son esenciales para un desarrollo saludable y para su estimulación mental. Además, jugar juntos ayuda a crear confianza entre vosotros. Elige pelotas, cañas y juguetes blandos y seguros, sin piezas pequeñas que puedan soltarse.

    Qué necesitas para sus cuidados

    Estos son algunos básicos para el cuidado regular y la salud general:

    1. Higiene básica

    Pueden venir bien:

    • cepillo o peine
    • cortaúñas
    • toallitas para mascotas
    • champú, si hace falta

    No utilices productos para personas. No son adecuados para la piel sensible de los animales. Al principio basta con lo básico y con una introducción suave a estas rutinas.

    2. Protección antiparasitaria

    Incluso los gatos que viven en casa necesitan protección frente a parásitos externos e internos. Pipetas y comprimidos deben elegirse siempre según la edad y el peso, ya que usar productos inadecuados puede ser peligroso.

    3. Cuándo acudir al veterinario

    Una revisión poco después de llegar a casa es una decisión muy recomendable. El veterinario podrá valorar su estado general, orientar sobre vacunas, prevención antiparasitaria y resolver dudas sobre alimentación o cuidados. Si el gatito pierde el apetito, está decaído o tiene problemas digestivos, acude al veterinario sin demora.

    Problemas habituales durante las primeras semanas

    Cada gatito se adapta a su ritmo. Las pequeñas dificultades iniciales son normales y suelen resolverse con paciencia, calma y una rutina estable.

    1. No come

    Después del cambio de casa, puede rechazar la comida por estrés. Dale tiempo, mantén un ambiente tranquilo y asegúrate de que siempre tenga agua fresca. Si no vuelve a comer en 24 horas o aparecen otros síntomas, consulta con un veterinario.

    2. Se esconde

    Es una reacción normal ante un entorno nuevo. No lo saques a la fuerza. Saldrá cuando se sienta más seguro. Una voz tranquila y un ambiente predecible le ayudarán a adaptarse antes.

    3. No usa el arenero

    La causa puede ser el estrés, una mala ubicación o un arenero poco adecuado. Mantén la zona limpia y evita olores fuertes cerca. También puedes probar con un producto de ayuda para el aprendizaje.

    4. Muerde y araña

    Puede morder o arañar mientras juega, se defiende o libera energía. Redirige su atención hacia juguetes y evita fomentar el juego con las manos. Con paciencia y constancia, este comportamiento suele mejorar con el tiempo.

    Cuidar bien de un gatito no solo es importante para su salud, también es una forma maravillosa de crear un vínculo fuerte durante esta primera etapa de vuestra vida juntos. Un gatito feliz te lo agradecerá con ronroneos y cariño.

  • Cómo elegir el arenero adecuado para tu gato

    Cómo elegir el arenero adecuado para tu gato

    El arenero es uno de los elementos básicos en cualquier hogar con gatos. Para que el hábito de usarlo se forme lo antes posible, debe mantenerse limpio y tener el tamaño adecuado. En este artículo repasamos los principales tipos de areneros, sus ventajas y desventajas.

    Tipos de areneros para gatos

    Algunos gatos prefieren un arenero abierto y sencillo, mientras que otros se sienten más cómodos en un espacio cerrado y tranquilo. La mejor opción suele encontrarse probando con calma.

    Si quieres cambiar un arenero por otro, lo mejor es hacerlo así:

    1. Coloca el nuevo arenero junto al antiguo. No retires el anterior de inmediato: el gato necesita tiempo para acostumbrarse.
    2. Usa la misma arena. Al principio, mantén el mismo tipo de arena y la misma cantidad.
    3. Aprovecha el olor familiar. Añade un poco de arena usada del arenero antiguo al nuevo.
    4. Ten paciencia. Algunos gatos se adaptan en un día y otros tardan más.
    5. Refuerza lo positivo. Si usa el nuevo arenero, prémialo con caricias o una golosina.

    Cuando el gato empiece a usar el nuevo arenero con regularidad, podrás retirar el anterior.

    Arenero abierto clásico

    La opción más común: una bandeja de plástico con bordes bajos o medianos.

    Ventajas:

    • económico
    • fácil de limpiar y recoger con pala

    Desventajas:

    • la arena suele salir fuera
    • los olores se notan más
    • el interior queda visible

    A pesar de ello, suele ser la mejor opción para gatitos y gatos mayores.

    Arenero con rejilla

    Es un arenero abierto con una rejilla de plástico sobre la base. La arena se coloca debajo o incluso puede no usarse.

    Ventajas:

    • la arena se pega menos a las patas
    • menor consumo de arena
    • el gato no puede comerse la arena

    Desventajas:

    • requiere limpieza frecuente
    • el olor aparece rápido
    • algunos gatos necesitan escarbar
    • puede costar acostumbrarse

    Es una buena opción para quienes están dispuestos a limpiarlo varias veces al día. Conviene saber que algunos gatos tardan más en aceptarlo.

    Arenero con bordes altos

    Ideal para gatos que escarban con entusiasmo.

    Ventajas:

    • menos suciedad alrededor
    • más espacio para gatos grandes

    Desventajas:

    • no es ideal para gatitos ni gatos mayores, ya que les puede resultar difícil entrar

    Muy buena opción para gatos adultos y activos.

    Arenero cerrado

    Modelos tipo casita con tapa y entrada lateral o frontal.

    Ventajas:

    • menos olor fuera del arenero
    • la arena se mantiene dentro
    • más privacidad para el gato

    Desventajas:

    • ocupa más espacio
    • necesita limpieza regular
    • no a todos los gatos les gusta estar cerrados

    Adecuado para gatos tímidos y para hogares donde se valora el orden.

    Consejo: La altura ideal de un arenero cerrado es la distancia entre la superficie de la arena y la punta de las orejas del gato sentado, más 5 cm.

    Arenero autolimpiable

    Modelo automático que retira los residuos después de cada uso.

    Ventajas:

    • menos limpieza manual
    • arena más limpia y menos olor
    • algunos modelos controlan hábitos y salud mediante una app

    Desventajas:

    • caro
    • necesita electricidad
    • puede asustar a algunos gatos; los modelos de baja calidad pueden ser inseguros

    Una opción práctica para personas con poco tiempo o que viajan con frecuencia, aunque no sirve para todos los gatos. Si eliges uno, asegúrate de que tenga sensores de seguridad fiables.

    Accesorios útiles

    Lista de objetos que facilitan el cuidado diario del arenero:

    • Pala para arena. Elige una con ranuras que dejen pasar la arena limpia y retengan los grumos.
    • Alfombrilla. Recoge la arena de las patas y ayuda a mantener el suelo limpio. Si tu gato muerde objetos, mejor evitarla.
    • Bolsas para residuos. Muy prácticas para limpiar rápido y sin ensuciar.
    • Contenedor para arena. Perfecto para guardar la reserva cerca del arenero y protegerla de la humedad.

    Al elegir un arenero, no te fijes solo en el diseño. Debe adaptarse al tamaño del gato, ser cómodo y estar en un lugar tranquilo. Si tu gato lo evita, normalmente no es cuestión de carácter, sino de que ese arenero no le resulta adecuado.

  • Cómo enseñar a un gatito a usar el arenero

    Cómo enseñar a un gatito a usar el arenero

    La mayoría de los gatitos aprenden a usar el arenero rápidamente si todo está bien preparado y no se les presiona. Lo más importante es elegir un arenero cómodo, una arena adecuada y tener paciencia.

    Elige el arenero correcto

    Para los gatitos, lo mejor son los areneros con bordes bajos para que puedan entrar fácilmente. Colócalo en un lugar tranquilo, sin ruidos ni corrientes de aire, donde el pequeño pueda sentirse seguro y tener privacidad.

    Si tu casa es grande, conviene poner al menos dos areneros en distintas zonas, sobre todo al principio.

    Escoge una buena arena

    Para facilitar el aprendizaje, utiliza una arena sin perfume intenso. La arena vegetal, la de maíz y la bentonita aglomerante funcionan muy bien.

    La arena de sílice controla muy bien los olores, pero algunos gatitos pueden intentar comérsela, y eso puede ser peligroso.

    Más adelante podrás probar distintas opciones y ver cuál prefiere tu gato.

    Recuérdale con suavidad

    Lleva al gatito al arenero después de dormir, comer o jugar. Son los momentos en los que normalmente necesita hacer sus necesidades.

    No lo obligues ni lo asustes. Basta con enseñarle el lugar con calma varias veces.

    Refuerza el hábito

    Si usa el arenero, felicítalo con caricias, una voz amable o un premio pequeño.

    Si hay accidentes

    Los errores durante los primeros días forman parte de la adaptación.

    Qué hacer:

    • limpiar muy bien la zona para eliminar el olor
    • comprobar si el arenero está bien ubicado
    • moverlo poco a poco si hay un lugar mejor
    • probar otro tipo de arena
    • usar un spray atrayente para arenero
    • recordárselo más a menudo después de dormir y comer

    Nunca le restriegues el hocico, le grites ni lo castigues.

    Problemas de salud

    Si el gatito evita el arenero con frecuencia, maúlla al intentar hacer sus necesidades, tiene estreñimiento, diarrea o está decaído, puede haber un problema de salud y no de comportamiento. Ante cualquier duda, llévalo cuanto antes a un veterinario de confianza.

    ¿Se puede enseñar a un gato adulto?

    Sí, pero normalmente lleva más tiempo que con un gatito, porque ya puede tener hábitos adquiridos o malas experiencias previas.

    El proceso es el mismo: elegir un arenero cómodo, colocarlo en un lugar tranquilo y encontrar una arena que le guste. Actúa con calma, sé constante y evita los castigos. Si antes hacía sus necesidades en la calle o en otro sitio, la adaptación completa puede tardar varias semanas.

  • Por qué tu gato corre como loco por la noche

    Por qué tu gato corre como loco por la noche

    Hace un momento tu gato estaba tranquilo en el sofá. Y de repente: arranque fulminante, giro cerrado, salto por el pasillo y carrera a toda velocidad por la casa. Son los llamados zoomies, una descarga repentina de energía que casi cualquier persona que convive con un gato conoce bien.

    Puede parecer extraño, resultar gracioso y a veces incluso molesto, pero en la mayoría de los casos es un comportamiento completamente normal.

    Por qué tu gato empieza a correr de repente

    1. Energía acumulada

    Los gatos duermen mucho, pero eso no significa que no necesiten moverse. Después de descansar durante horas, el cuerpo necesita liberar energía.

    2. Instinto cazador

    Aunque en casa solo haya zapatillas y una manta, los instintos siguen ahí. Acechar, lanzarse y perseguir forman parte de la naturaleza felina.

    3. Ritmos biológicos

    Muchos gatos están especialmente activos al amanecer y al atardecer. Por eso las carreras nocturnas son tan habituales.

    4. Después del arenero

    Algunos gatos salen disparados después de ir al baño. Existen varias teorías: una de ellas dice que la sensación de alivio puede activar ciertos nervios relacionados con el bienestar.

    Qué puede hacer el dueño

    Normalmente no hay motivo de preocupación si tu gato:

    • corre con entusiasmo y no por miedo
    • después descansa con normalidad
    • come bien
    • juega
    • se mueve libremente y sin dolor

    Así puedes ayudar a canalizar esa energía:

    1. Juega con tu gato

    10–15 minutos de juego activo durante el día y por la tarde suelen reducir la actividad nocturna.

    2. Enriquece su entorno

    Túneles, rascadores, estantes para saltar y ratones de juguete ayudan a gastar energía en otros momentos del día.

    3. No lo regañes

    El gato no actúa por fastidiar. Es simplemente un comportamiento natural.

    4. Ajusta la rutina

    A veces ayuda jugar por la noche y darle de comer después. Es un patrón natural: cazar, comer y descansar.

    Cuándo prestar atención

    Si además de correr notas miedo, agresividad, maullidos de dolor, picor, cojera u otros síntomas preocupantes, conviene consultarlo con un veterinario.

    Las carreras nocturnas no significan que tu gato sea raro ni tenga mal carácter. Simplemente sigue sus instintos y ensaya su papel de gran cazador. Sí, a veces haciendo ruido y tirando cosas por el camino, pero eso es muy de gato.

  • Tu gato come demasiado rápido: qué hacer

    Tu gato come demasiado rápido: qué hacer

    Si tu gato come demasiado deprisa, no es solo una costumbre graciosa o inofensiva. Comer con tanta prisa puede causarle molestias y hacer que parezca hambriento todo el tiempo. La buena noticia es que, en muchos casos, se soluciona con pequeños cambios en la forma de alimentarlo.

    Por qué puede ser un problema

    Comer demasiado rápido puede provocar:

    • regurgitación justo después de comer
    • náuseas
    • hipo
    • gases y malestar abdominal
    • comer en exceso
    • aumento de peso

    Si ocurre con frecuencia, conviene buscar la causa.

    Por qué tu gato come tan rápido

    Puede deberse a distintas razones:

    • Competencia por la comida. Si hay varios animales en casa, puede apresurarse para que nadie le quite su comida.
    • Comidas poco frecuentes. Si pasa demasiado tiempo entre una comida y otra, es normal que llegue con ansiedad.
    • Estrés o ansiedad. Una mudanza, ruidos, nuevos animales o cambios en casa pueden influir en su comportamiento frente al plato.
    • Experiencias pasadas. Los gatos adoptados de refugios o rescatados de la calle a menudo conservan la costumbre de comer rápido mientras haya comida disponible.
    • Le encanta esa comida. Si le gusta mucho el alimento, sobre todo el húmedo, puede devorarlo en segundos.

    Qué puedes hacer

    Lo más sencillo es crear condiciones que le impidan comer con la misma velocidad:

    • Usa un comedero interactivo. Un cuenco antiahogo o comedero interactivo hace que coma más despacio y en porciones pequeñas.
    • Divide la ración. Muchos gatos comen mejor en cantidades pequeñas varias veces al día. También puedes repartir pequeñas porciones de pienso por distintos lugares de la casa.
    • Dale de comer por separado. Si no compite con otros animales, suele comer con más calma.
    • Mantén una rutina. Los horarios regulares ayudan a reducir la ansiedad.

    Cuándo consultar al veterinario

    Si tu gato pide comida constantemente, adelgaza, devuelve la comida después de cada toma o cambia de comportamiento de forma repentina, conviene consultar con un veterinario. A veces comer con ansiedad puede estar relacionado con un problema de salud.

  • Las 5 cosas imprescindibles para tu gato

    Las 5 cosas imprescindibles para tu gato

    Cuidar bien de un gato implica mucho más que tener arenero, cuencos y juguetes. Hay algunos básicos del día a día que ayudan a mantener su salud, su comodidad y su bienestar general. Estas son cinco cosas muy útiles que merece la pena tener en casa.

    1. Cepillo o peine de aseo

    Cepillar al gato con regularidad ayuda a retirar el pelo suelto, reducir nudos y disminuir notablemente la cantidad de pelo por casa. Aunque existe el mito contrario, no solo lo necesitan los gatos de pelo largo: cualquier gato con pelaje se beneficia del cepillado.

    Además, puede convertirse en un momento agradable que refuerza la confianza entre vosotros.

    2. Cortaúñas

    Si las uñas no se desgastan de forma natural, conviene recortarlas de vez en cuando. Para ello, lo mejor es usar un cortaúñas específico para mascotas, ya que resulta más seguro y cómodo que unas tijeras normales.

    Importante: corta solo la punta transparente de la uña y evita la parte sensible del interior. Si tu gato se pone nervioso, puedes hacerlo en varias sesiones cortas.

    3. Protección antiparasitaria

    Incluso los gatos que viven dentro de casa necesitan protección frente a pulgas, garrapatas y parásitos internos. Existen distintos formatos, como pipetas, comprimidos o pastas. El producto adecuado debe elegirse siempre según la edad y el peso del gato.

    4. Toallitas, discos suaves y bastoncillos de algodón

    Muy prácticos para pequeños cuidados diarios: limpiar los ojos, retirar suciedad del pelaje o asear con suavidad la barbilla y las patas al volver a casa.

    5. Cepillo de dientes y pasta para gatos

    La higiene dental suele pasarse por alto, y es un error. Cuidar los dientes de forma regular ayuda a reducir el riesgo de placa, enfermedades dentales y problemas de encías. Para los gatos solo deben usarse cepillos y pastas formulados especialmente para ellos.

    Para completar lo básico, conviene tener en casa un pequeño botiquín de primeros auxilios para mascotas y guardar el contacto de un veterinario de confianza.

  • Cómo acostumbrar a un perro a la correa

    Cómo acostumbrar a un perro a la correa

    Aprender a ir con correa es la base de los paseos tranquilos y agradables. Algunos perros la aceptan enseguida, mientras que otros necesitan más tiempo y apoyo por parte de su cuidador. Un aprendizaje calmado y progresivo ayuda a evitar estrés innecesario y a crear este hábito con más facilidad.

    Cuándo empezar

    Lo ideal es presentar la correa desde cachorro, una vez que ya se haya adaptado a casa y esté preparado para conocer objetos y rutinas nuevas. Un perro adulto también puede aprender, aunque a veces necesita más tiempo y paciencia.

    Qué preparar antes de empezar

    Tener lo básico facilitará el proceso:

    • una correa ligera de longitud adecuada
    • un arnés cómodo o collar de la talla correcta
    • premios o golosinas para reforzar

    Si el perro se siente incómodo o asustado, todo será mucho más difícil.

    Cómo acostumbrarlo al collar o al arnés 

    Paso 1. Deja que lo conozca 

    Enséñale el collar o el arnés y deja que lo huela. No se lo pongas a la fuerza de inmediato. Premia su curiosidad con caricias, voz amable o una golosina.

    Paso 2. Pónselo dentro de casa

    Colócale el collar o arnés durante uno o dos minutos en un ambiente tranquilo.

    Mientras tanto, puedes:

    • jugar con él
    • ofrecerle un premio
    • entretenerlo con una actividad sencilla

    Quítaselo antes de que empiece a ponerse nervioso.

    Paso 3. Aumenta el tiempo poco a poco

    Cada día añade unos minutos más. Empieza con periodos cortos y ve alargando el tiempo gradualmente.

    Paso 4. Comprueba el ajuste

    El collar o arnés no debe quedar ni suelto ni apretado. Deberían caber dos dedos entre el accesorio y el cuerpo del perro.

    Si se rasca o intenta quitárselo 

    Es normal al principio. La sensación en el cuerpo es nueva y extraña. Redirige su atención con juego, movimiento o premios.

    Cuándo añadir la correa

    Cuando lleve el collar o arnés dentro de casa con tranquilidad y ya no le preste atención, puedes enganchar la correa y pasar a la siguiente fase.

    Cómo acostumbrarlo a la correa 

    Paso 1. Preséntale la correa 

    Igual que con el collar, no tengas prisa. Déjala cerca y permite que la huela. Refuerza cualquier interés con voz amable y premios. Repite durante varios días.

    Paso 2. Engánchala unos minutos dentro de casa

    Cuando la correa ya no le genere desconfianza, colócasela un momento. Deja que esté quieto, camine o explore libremente, pero no tires de él.

    No esperes a que se agobie. Es mejor aumentar el tiempo poco a poco mientras lo distraes con juego o premios.

    Paso 3. Enséñale a caminar contigo 

    Da unos pasos por casa. Cuando camine a tu lado o se acerque por iniciativa propia, felicítalo y prémialo enseguida. Así aprenderá que estar cerca de ti tiene recompensa.

    Paso 4. Qué hacer cuando tense la correa

    Si tira hacia delante, no lo sigas.

    Lo mejor es:

    • detenerte
    • esperar a que la correa se afloje
    • llamarlo hacia ti
    • continuar solo con la correa floja

    De este modo aprende que tirar no le hace avanzar.

    Paso 5. Lleva el aprendizaje a la calle

    Empieza en lugares tranquilos: un patio, una calle calmada o un parque vacío. Después, añade poco a poco entornos más habituales.

    Si sales directamente a un sitio ruidoso o lleno de estímulos, le costará mucho concentrarse.

    Problemas frecuentes y cómo resolverlos 

    Se queda quieto y no quiere avanzar

    No tires de la correa. Agáchate, llámalo, anímalo con un premio o da un paso hacia atrás

    Muerde la correa

    Redirige la atención hacia un juguete o al movimiento y premia la calma 

    Tira constantemente

    Reduce distracciones y cambia de dirección con más frecuencia 

    Le da miedo la calle 

    Haz paseos cortos y deja que se acostumbre al entorno poco a poco

    Cuánto practicar

    Es mejor dedicar cinco o diez minutos al día que hacer una sola sesión larga a la semana. La constancia da resultados más rápidos y sólidos.

    Qué no hacer

    • no dar tirones bruscos
    • no gritar
    • no castigar el miedo
    • no saturarlo con sesiones largas
    • no esperar perfección en un solo día

    Si avanzas paso a paso y sin agobiar al perro, el aprendizaje será mucho más fácil. Con el tiempo, la correa dejará de ser una fuente de estrés y pasará a formar parte de paseos tranquilos y agradables.

  • Qué no deben comer los perros

    Qué no deben comer los perros

    No todos los alimentos seguros para las personas lo son para los perros. Algunos pueden causar molestias digestivas, mientras que otros pueden provocar intoxicaciones graves y requieren atención veterinaria urgente.

    Alimentos que no debes dar a tu perro (ni “un poquito”)

    Para un perro pequeño, incluso una pequeña cantidad puede ser una dosis importante. Además, la sensibilidad varía: algo que no causó problemas una vez puede provocar una reacción grave en otra ocasión.

    1. Chocolate y productos con cacao

    Contienen alcaloides como la teobromina y la cafeína, que son altamente tóxicos para los perros.

    2. Uvas y pasas

    Pueden provocar insuficiencia renal aguda, incluso en pequeñas cantidades.

    3. Cebolla y ajo (en cualquier forma)

    Son fuentes de organosulfuros, compuestos que dañan los glóbulos rojos y pueden causar anemia.

    4. Xilitol

    Este edulcorante se encuentra en chicles, dulces, algunos productos de panadería e incluso ciertas pastas de dientes. Puede provocar una caída peligrosa del azúcar en sangre y causar insuficiencia hepática.

    5. Alcohol

    Es peligroso incluso en cantidades mínimas y puede estar presente en productos que no lo parecen. Existe riesgo de intoxicación grave e incluso de muerte.

    6. Café, bebidas energéticas y té

    Debido a la cafeína, pueden estimular en exceso el sistema nervioso y causar taquicardia, temblores y otros síntomas graves.

    7. Huesos cocidos

    Especialmente los huesos pequeños o frágiles. Pueden astillarse y causar lesiones graves en el sistema digestivo.

    8. Comida grasa, frita o muy salada

    Puede provocar vómitos, diarrea e incluso pancreatitis.

    9. Masa cruda con levadura

    Aumenta de volumen en el estómago y puede causar hinchazón peligrosa. Además, durante la fermentación se produce alcohol, lo que añade un riesgo adicional.

    Qué hacer si tu perro come algo peligroso

    No esperes a que aparezcan síntomas. Algunas intoxicaciones no se manifiestan de inmediato, incluso si al principio el perro parece estar bien.

    Qué hacer de inmediato

    • retira los restos del alimento
    • anota qué ha comido, cuánto y cuándo
    • guarda el envase si es posible
    • contacta con una clínica veterinaria lo antes posible
    • sigue las indicaciones del profesional

    No intentes provocar el vómito por tu cuenta sin la indicación directa de un veterinario. En algunos casos puede empeorar la situación.

    La regla general es sencilla: si tienes dudas, no se lo des. Para premiarlo, utiliza solo alimentos seguros o snacks específicos para perros.

  • Por qué tu perro lo muerde todo y qué hacer al respecto

    Por qué tu perro lo muerde todo y qué hacer al respecto

    Morder y destrozar objetos es un comportamiento natural en los perros. Así exploran el entorno, liberan tensión, se entretienen e incluso atraviesan la etapa de dentición. En muchos casos, el problema no es “mala conducta”, sino la falta de cosas adecuadas y seguras para morder.

    Por qué tu perro muerde cosas

    No hay una sola causa. Estas son las más habituales:

    1. Dentición

    Durante el cambio de dientes, las encías pueden estar sensibles y con picor, lo que aumenta la necesidad de morder.

    Qué ayuda:

    • juguetes seguros para morder
    • mordedores específicos para esta etapa

    Consejo: rota los juguetes para mantener el interés.

    2. Aburrimiento y falta de actividad

    Si un perro no tiene nada que hacer, se buscará entretenimiento por su cuenta: muebles, zapatos, mandos o cajas.

    Hazte estas preguntas:

    • ¿Tiene suficientes paseos?
    • ¿Hay juego o entrenamiento a diario?

    Si la respuesta es no, toca enriquecer su rutina.

    3. Estrés o ansiedad

    Muchos perros muerden para descargar tensión: cuando se quedan solos, con cambios en casa, ruidos o alteraciones de la rutina.

    Qué es importante:

    • identificar la causa del estrés
    • establecer una rutina estable y predecible
    • consultar con un profesional si la ansiedad es intensa

    Cómo solucionarlo

    1. Reduce las tentaciones

    Es la forma más rápida de evitar destrozos.

    Guarda:

    • zapatos (en un zapatero o armario cerrado)
    • cables (usa organizadores)
    • mandos (fuera de su alcance)
    • juguetes de niños (en cajas)
    • libros (en estantes altos o cerrados)
    • ropa (en armarios)

    2. Ofrece alternativas

    Tu perro necesita cosas que sí pueda morder.

    Opciones:

    • juguetes seguros para masticar
    • juguetes resistentes
    • juguetes interactivos o tipo rompecabezas con comida

    3. Refuerza la elección correcta

    Si elige su juguete, felicítalo, dale un premio o juega con él un rato.

    4. Aumenta la actividad física

    Después de un buen paseo, juego o sesión de entrenamiento, suele disminuir el impulso de destrozar cosas.

    5. No castigues a posteriori

    Si encuentras algo roto más tarde, el castigo no sirve. Tu perro no lo asociará con lo que hizo antes y no entenderá qué ha pasado.

    Cuándo puede hacer falta ayuda

    Busca apoyo profesional si tu perro:

    • muerde de forma constante y compulsiva
    • se hace daño en dientes o encías
    • ingiere objetos no comestibles
    • destroza la casa por ansiedad cuando se queda solo

    En estos casos, lo mejor es consultar con un veterinario o un especialista en comportamiento canino.

    Morder no es una forma de “vengarse”, sino una señal de que hay una necesidad no cubierta. Cuando entiendes la causa y ofreces una alternativa adecuada, este comportamiento suele reducirse de forma notable.