Categoría: Estilo de vida de mascotas

  • Por qué muerden los gatos

    Por qué muerden los gatos

    Que un gato te muerda la mano no significa necesariamente que sea agresivo o que esté mal educado. En la mayoría de los casos, un mordisco es simplemente una forma de comunicarse. Puede estar invitándote a jugar, intentando defenderse, diciéndote que algo le molesta o incluso tratando de avisarte de que no se encuentra bien. En este artículo veremos qué intenta decirte tu gato cuando muerde, cómo identificar la causa de ese comportamiento y qué puedes hacer para ayudarle a dejar de hacerlo.

    Motivos por los que un gato muerde

    1. Juego

    Es completamente normal que los gatitos y los gatos jóvenes muerdan mientras juegan. Así practican sus habilidades de caza: acechan, atrapan a su presa, la sujetan con las patas y la muerden. Si desde pequeños juegan con las manos o los pies de las personas, acabarán viéndolos como una parte más del juego.

    Los mordiscos durante el juego suelen ser fáciles de distinguir de una agresión real. El gato está relajado, no bufa y no intenta hacer daño de verdad. En cambio, si aplana las orejas, arquea el lomo, gruñe o parece asustado, lo más probable es que el motivo del mordisco no tenga nada que ver con el juego.

    1. El gato ya no quiere más caricias

    Una de las causas más habituales de los mordiscos es el exceso de contacto. A muchos gatos les gusta que los acaricien, pero solo durante un tiempo. Cuando llegan a su límite, primero intentan avisar marcando sus propios límites y solo después recurren al mordisco.

    Antes de morder, es habitual que el gato:

    • empiece a mover la cola con fuerza;
    • tense el cuerpo;
    • eche las orejas hacia atrás;
    • aparte la cabeza;
    • intente marcharse.

    Si seguimos acariciándolo a pesar de estas señales, el mordisco puede convertirse en su forma de poner fin a una situación que ya no le resulta agradable.

    1. Instinto de caza

    Unos pies en movimiento, unas manos bajo una manta o una prenda que se balancea pueden convertirse fácilmente en una presa para un gato. Este comportamiento es especialmente frecuente en gatitos y en gatos jóvenes muy activos.

    Para evitar que aprenda a «cazar» a las personas, es importante utilizar juguetes desde el principio. Las cañas, las pelotas y los juguetes interactivos permiten canalizar ese instinto de una forma segura.

    1. Falta de actividad

    Incluso un gato que vive exclusivamente dentro de casa sigue siendo un depredador. Si no tiene suficientes oportunidades para jugar y gastar energía, buscará otra forma de entretenerse. En ese caso, las manos, los pies o incluso la cara de su dueño pueden convertirse en el objetivo.

    En muchos casos, basta con dedicar unos 10 o 15 minutos al día a jugar activamente con el gato para notar una mejora.

    1. Miedo

    Un gato puede morder cuando siente que está en peligro. Es una reacción relativamente frecuente durante una visita al veterinario, después de una mudanza, al conocer a otro animal o cuando se le obliga a interactuar con personas que le generan inseguridad.

    En lugar de intentar corregir ese comportamiento, lo mejor es eliminar la fuente de estrés siempre que sea posible y darle tiempo para tranquilizarse.

    1. Dolor o malestar

    Si tu gato nunca había mordido y de repente empieza a hacerlo, conviene pensar primero en su estado de salud. Igual que las personas pueden mostrarse más irascibles cuando sienten dolor, los gatos también pueden cambiar de comportamiento si algo les molesta.

    Las mordidas repentinas pueden estar relacionadas con:

    • enfermedades dentales;
    • artritis;
    • lesiones;
    • enfermedades internas;
    • otros problemas de salud.

    Si este comportamiento aparece de forma repentina o va acompañado de otros cambios, es importante acudir al veterinario lo antes posible.

    ¿Se debe castigar a un gato por morder?

    No. Castigar a un gato por morder rara vez ayuda. En la mayoría de los casos, el animal no relacionará el castigo con el mordisco, sobre todo si la reacción llega unos segundos después o si mordió porque estaba asustado o sobreestimulado.

    Lo que sí puede ocurrir es que empiece a verte como una fuente de experiencias negativas o de estrés. Es mucho más eficaz averiguar por qué está mordiendo y actuar sobre la causa del problema.

    Cómo conseguir que un gato deje de morder

    En muchos casos, pequeños cambios en la forma de interactuar con el gato pueden marcar una gran diferencia:

    • no juegues con las manos ni con los pies;
    • utiliza juguetes que estimulen su instinto de caza;
    • termina el juego si empieza a morder con demasiada fuerza;
    • respeta las señales cuando el gato ya no quiera seguir interactuando;
    • dedica tiempo a jugar con él todos los días;
    • si el comportamiento cambia de forma repentina, llévalo al veterinario.

    Cuándo buscar ayuda

    Si tu gato muerde con frecuencia, provoca heridas importantes o su comportamiento cambia de forma repentina sin una causa evidente, no retrases la visita al veterinario. Si se descarta un problema de salud, un especialista en comportamiento felino podrá ayudarte a identificar la causa y encontrar una solución.

    Recuerda que los gatos no muerden porque quieran hacer daño a las personas. La mayoría de las veces, el mordisco es una forma de comunicarse, protegerse o expresar que algo no les gusta. Aprender a interpretar esas señales no solo ayudará a reducir los mordiscos, sino que también mejorará la relación entre tú y tu gato.

  • Por qué tu gato corre como loco por la noche

    Por qué tu gato corre como loco por la noche

    Hace un momento tu gato estaba tranquilo en el sofá. Y de repente: arranque fulminante, giro cerrado, salto por el pasillo y carrera a toda velocidad por la casa. Son los llamados zoomies, una descarga repentina de energía que casi cualquier persona que convive con un gato conoce bien.

    Puede parecer extraño, resultar gracioso y a veces incluso molesto, pero en la mayoría de los casos es un comportamiento completamente normal.

    Por qué tu gato empieza a correr de repente

    1. Energía acumulada

    Los gatos duermen mucho, pero eso no significa que no necesiten moverse. Después de descansar durante horas, el cuerpo necesita liberar energía.

    2. Instinto cazador

    Aunque en casa solo haya zapatillas y una manta, los instintos siguen ahí. Acechar, lanzarse y perseguir forman parte de la naturaleza felina.

    3. Ritmos biológicos

    Muchos gatos están especialmente activos al amanecer y al atardecer. Por eso las carreras nocturnas son tan habituales.

    4. Después del arenero

    Algunos gatos salen disparados después de ir al baño. Existen varias teorías: una de ellas dice que la sensación de alivio puede activar ciertos nervios relacionados con el bienestar.

    Qué puede hacer el dueño

    Normalmente no hay motivo de preocupación si tu gato:

    • corre con entusiasmo y no por miedo
    • después descansa con normalidad
    • come bien
    • juega
    • se mueve libremente y sin dolor

    Así puedes ayudar a canalizar esa energía:

    1. Juega con tu gato

    10–15 minutos de juego activo durante el día y por la tarde suelen reducir la actividad nocturna.

    2. Enriquece su entorno

    Túneles, rascadores, estantes para saltar y ratones de juguete ayudan a gastar energía en otros momentos del día.

    3. No lo regañes

    El gato no actúa por fastidiar. Es simplemente un comportamiento natural.

    4. Ajusta la rutina

    A veces ayuda jugar por la noche y darle de comer después. Es un patrón natural: cazar, comer y descansar.

    Cuándo prestar atención

    Si además de correr notas miedo, agresividad, maullidos de dolor, picor, cojera u otros síntomas preocupantes, conviene consultarlo con un veterinario.

    Las carreras nocturnas no significan que tu gato sea raro ni tenga mal carácter. Simplemente sigue sus instintos y ensaya su papel de gran cazador. Sí, a veces haciendo ruido y tirando cosas por el camino, pero eso es muy de gato.

  • Has encontrado un gatito en la calle: qué hacer ahora

    Has encontrado un gatito en la calle: qué hacer ahora

    ¿Has encontrado un gatito en la calle y has decidido llevarlo a casa? Las primeras horas pueden ser un poco caóticas. ¿Cómo transportarlo con seguridad, qué darle de comer, dónde instalarlo y qué hacer después? Aquí tienes una guía sencilla para acompañarte durante los primeros días juntos.

    Asegúrate de que realmente necesita ayuda

    Ver a un gatito solo no siempre significa que haya sido abandonado. Es posible que la madre esté cerca. Importante: los gatitos muy pequeños que todavía no abren los ojos necesitan una gata lactante o alimentación con leche maternizada siguiendo un horario estricto. Ese es un tema aparte. Esta guía está pensada para gatitos que ya pueden comer solos, normalmente a partir de las tres semanas, y mejor aún desde las cuatro.

    Si el gatito está junto a una carretera, se ve débil, sucio, muy delgado o parece llevar mucho tiempo solo, lo mejor es intervenir cuanto antes.

    Llévalo a casa de forma segura

    Utiliza un transportín, una caja con agujeros de ventilación o un recipiente con una toalla o manta suave dentro. Lo importante es que no pueda escaparse y que se sienta protegido durante el trayecto.

    No lo lleves simplemente en brazos en la calle o en el coche. Si es posible, usa primero una toalla, manta, guantes o transportín y evita el contacto directo innecesario hasta la primera revisión veterinaria.

    Primeros pasos en casa

    1. Prepara un espacio tranquilo

    Organiza una zona pequeña y calmada: una habitación aparte, un rincón silencioso o un parque/corral amplio. Durante los primeros días, muchos gatitos se adaptan mejor a un espacio reducido y seguro que a toda la casa de golpe.

    2. Calor y tranquilidad

    Incluso un gatito algo mayor puede llegar asustado y con frío después de haber estado en la calle. Dale la oportunidad de esconderse, entrar en calor y relajarse a su ritmo.

    3. Agua y comida

    Pon agua fresca y ofrece comida adecuada para su edad. Lo mejor es empezar con porciones pequeñas. No hace falta darle demasiada comida de golpe por pena.

    4. Arenero

    Coloca un arenero accesible con arena cerca de la zona de descanso, pero no pegado a los cuencos de comida y agua.

    También puede interesarte nuestra guía Un gatito en casa: qué comprar y cómo prepararte, donde reunimos compras básicas y pasos importantes para una adaptación cómoda y tranquila.

    Qué hacer en los próximos días

    1. Pide cita con el veterinario

    Una revisión veterinaria debería ser una de tus primeras prioridades. Conviene comprobar su estado general, ojos, piel, abdomen, presencia de parásitos, edad aproximada y salud general.

    2. Empieza la desparasitación

    Cualquier tratamiento debe elegirse según la edad y el peso del gatito.

    3. Organiza las vacunas

    El veterinario te indicará cuándo es el momento adecuado para empezar con la pauta de vacunación.

    Mantén separados a otros animales al principio

    Si ya tienes un gato o un perro, no los presentes de inmediato. Mantén al nuevo gatito en una habitación aparte durante las dos primeras semanas.

    Ayúdalo a adaptarse

    • reduce el ruido al mínimo
    • no fuerces el contacto
    • dale tiempo para explorar y sentirse seguro
    • juega con suavidad y en sesiones cortas
    • mantén una rutina tranquila
    • háblale con voz suave

    Algunos gatitos se suben a tus brazos desde el primer momento. Otros necesitan unos días.

    Lo básico que conviene comprar primero

    • cuencos para agua y comida
    • comida para gatitos
    • arenero y arena
    • cama o manta
    • un juguete
    • transportín

    Si has decidido llevarte a casa a un gatito encontrado en la calle, lo más importante en los primeros días es ofrecerle seguridad, calma, cuidados básicos y una revisión veterinaria. No te preocupes si no todo sale perfecto desde el principio. Para un pequeño como este, incluso algo tan sencillo como cuidados, seguridad y un hogar tranquilo ya puede cambiarle la vida.

  • Cómo pasear a un gato de forma segura

    Cómo pasear a un gato de forma segura

    Los paseos no son para todos los gatos, pero para algunos pueden ser una buena forma de moverse, explorar y disfrutar de nuevos estímulos. Lo importante es no sacarlo a la calle de manera improvisada.

    ¿Todos los gatos necesitan pasear?

    No. Muchos gatos de interior viven perfectamente felices con juegos, rascadores, estantes para trepar y la atención de sus cuidadores. Pasear no es una parte obligatoria de sus cuidados, sino una opción extra.

    Suele funcionar mejor con gatos curiosos y seguros de sí mismos.

    No se recomienda pasear a:

    • gatitos menores de seis meses
    • gatos sin vacunar
    • gatos que se están recuperando de una enfermedad o una operación
    • gatos con mucha ansiedad
    • gatos mayores que claramente se sienten incómodos fuera de casa

    Por qué es peligroso dejarlos sueltos

    No recomendamos dejar que un gato doméstico salga solo y sin supervisión. El acceso libre al exterior conlleva riesgos importantes: lesiones, intoxicaciones, peleas con otros animales, infecciones, atropellos o pérdida del animal. Incluso un patio tranquilo no garantiza seguridad total.

    Si tu gato muestra interés por la calle, la opción más segura es un paseo con arnés y bajo supervisión.

    Qué hacer antes del primer paseo

    1. Vacunas y protección antiparasitaria

    Antes de salir, tu gato debe tener al día las vacunas básicas. También es importante mantener una protección regular frente a pulgas, garrapatas y otros parásitos.

    Incluso un paseo corto implica contacto con el exterior, así que la prevención es fundamental.

    2. Elige un arnés adecuado

    Para pasear, lo correcto es usar arnés y no collar. El arnés reparte mejor la presión y reduce el riesgo de lesiones.

    Debe quedar ajustado, pero sin apretar.

    3. Acostúmbralo en casa

    Primero deja que conozca el arnés dentro de casa. Que lo huela, lo observe y lo lleve puesto unos minutos. Cuando se sienta cómodo, introduce la correa poco a poco.

    Escoge lugares tranquilos

    Busca zonas calmadas, sin perros, coches ni aglomeraciones. Puede ser un patio tranquilo, un recinto cerrado o un parque silencioso con árboles.

    Cuándo no conviene salir

    Es mejor posponer el paseo en estos casos:

    • mal tiempo: frío, calor, lluvia o viento fuerte
    • horas ruidosas o lugares concurridos
    • si el gato está nervioso o no se encuentra bien

    El frío puede ser especialmente problemático para gatos de pelo corto, gatitos y gatos sin subpelo abundante.

    Cómo es un paseo con gato

    Pasear a un gato no es como pasear a un perro. El gato marca su propio ritmo: se detiene, huele, observa y decide hacia dónde quiere ir.

    Tu papel es acompañarlo y velar por su seguridad.

    Según su estado de ánimo, el paseo puede durar cinco minutos o treinta. Ambas cosas son completamente normales.

    Aspectos importantes

    • no tires de la correa para obligarlo a ir en otra dirección
    • no te acerques a animales desconocidos
    • no le quites el arnés en la calle
    • observa con atención su estado físico y emocional

    Cuándo es mejor esperar

    Es preferible hacer una pausa si tu gato se asusta mucho, se esconde, permanece estresado o tarda mucho en recuperarse después de cada salida. En ese caso, la vida en casa será una mejor opción.

    Se puede pasear a un gato, pero solo si realmente lo disfruta. El mejor paseo es aquel tras el que tu compañero vuelve tranquilo, cómodo y satisfecho.

  • Por qué tu perro lo muerde todo y qué hacer al respecto

    Por qué tu perro lo muerde todo y qué hacer al respecto

    Morder y destrozar objetos es un comportamiento natural en los perros. Así exploran el entorno, liberan tensión, se entretienen e incluso atraviesan la etapa de dentición. En muchos casos, el problema no es “mala conducta”, sino la falta de cosas adecuadas y seguras para morder.

    Por qué tu perro muerde cosas

    No hay una sola causa. Estas son las más habituales:

    1. Dentición

    Durante el cambio de dientes, las encías pueden estar sensibles y con picor, lo que aumenta la necesidad de morder.

    Qué ayuda:

    • juguetes seguros para morder
    • mordedores específicos para esta etapa

    Consejo: rota los juguetes para mantener el interés.

    2. Aburrimiento y falta de actividad

    Si un perro no tiene nada que hacer, se buscará entretenimiento por su cuenta: muebles, zapatos, mandos o cajas.

    Hazte estas preguntas:

    • ¿Tiene suficientes paseos?
    • ¿Hay juego o entrenamiento a diario?

    Si la respuesta es no, toca enriquecer su rutina.

    3. Estrés o ansiedad

    Muchos perros muerden para descargar tensión: cuando se quedan solos, con cambios en casa, ruidos o alteraciones de la rutina.

    Qué es importante:

    • identificar la causa del estrés
    • establecer una rutina estable y predecible
    • consultar con un profesional si la ansiedad es intensa

    Cómo solucionarlo

    1. Reduce las tentaciones

    Es la forma más rápida de evitar destrozos.

    Guarda:

    • zapatos (en un zapatero o armario cerrado)
    • cables (usa organizadores)
    • mandos (fuera de su alcance)
    • juguetes de niños (en cajas)
    • libros (en estantes altos o cerrados)
    • ropa (en armarios)

    2. Ofrece alternativas

    Tu perro necesita cosas que sí pueda morder.

    Opciones:

    • juguetes seguros para masticar
    • juguetes resistentes
    • juguetes interactivos o tipo rompecabezas con comida

    3. Refuerza la elección correcta

    Si elige su juguete, felicítalo, dale un premio o juega con él un rato.

    4. Aumenta la actividad física

    Después de un buen paseo, juego o sesión de entrenamiento, suele disminuir el impulso de destrozar cosas.

    5. No castigues a posteriori

    Si encuentras algo roto más tarde, el castigo no sirve. Tu perro no lo asociará con lo que hizo antes y no entenderá qué ha pasado.

    Cuándo puede hacer falta ayuda

    Busca apoyo profesional si tu perro:

    • muerde de forma constante y compulsiva
    • se hace daño en dientes o encías
    • ingiere objetos no comestibles
    • destroza la casa por ansiedad cuando se queda solo

    En estos casos, lo mejor es consultar con un veterinario o un especialista en comportamiento canino.

    Morder no es una forma de “vengarse”, sino una señal de que hay una necesidad no cubierta. Cuando entiendes la causa y ofreces una alternativa adecuada, este comportamiento suele reducirse de forma notable.