Categoría: Nutrición

  • Tu gato come demasiado rápido: qué hacer

    Tu gato come demasiado rápido: qué hacer

    Si tu gato come demasiado deprisa, no es solo una costumbre graciosa o inofensiva. Comer con tanta prisa puede causarle molestias y hacer que parezca hambriento todo el tiempo. La buena noticia es que, en muchos casos, se soluciona con pequeños cambios en la forma de alimentarlo.

    Por qué puede ser un problema

    Comer demasiado rápido puede provocar:

    • regurgitación justo después de comer
    • náuseas
    • hipo
    • gases y malestar abdominal
    • comer en exceso
    • aumento de peso

    Si ocurre con frecuencia, conviene buscar la causa.

    Por qué tu gato come tan rápido

    Puede deberse a distintas razones:

    • Competencia por la comida. Si hay varios animales en casa, puede apresurarse para que nadie le quite su comida.
    • Comidas poco frecuentes. Si pasa demasiado tiempo entre una comida y otra, es normal que llegue con ansiedad.
    • Estrés o ansiedad. Una mudanza, ruidos, nuevos animales o cambios en casa pueden influir en su comportamiento frente al plato.
    • Experiencias pasadas. Los gatos adoptados de refugios o rescatados de la calle a menudo conservan la costumbre de comer rápido mientras haya comida disponible.
    • Le encanta esa comida. Si le gusta mucho el alimento, sobre todo el húmedo, puede devorarlo en segundos.

    Qué puedes hacer

    Lo más sencillo es crear condiciones que le impidan comer con la misma velocidad:

    • Usa un comedero interactivo. Un cuenco antiahogo o comedero interactivo hace que coma más despacio y en porciones pequeñas.
    • Divide la ración. Muchos gatos comen mejor en cantidades pequeñas varias veces al día. También puedes repartir pequeñas porciones de pienso por distintos lugares de la casa.
    • Dale de comer por separado. Si no compite con otros animales, suele comer con más calma.
    • Mantén una rutina. Los horarios regulares ayudan a reducir la ansiedad.

    Cuándo consultar al veterinario

    Si tu gato pide comida constantemente, adelgaza, devuelve la comida después de cada toma o cambia de comportamiento de forma repentina, conviene consultar con un veterinario. A veces comer con ansiedad puede estar relacionado con un problema de salud.

  • ¿Cuánta agua debe beber un gato?

    ¿Cuánta agua debe beber un gato?

    Los gatos necesitan tener agua disponible en todo momento. Una buena hidratación es fundamental para el funcionamiento de los riñones, la salud urinaria, la digestión y el bienestar general. Si tu gato bebe muy poco o, por el contrario, empieza a beber mucho más de lo habitual, conviene prestarle atención.

    ¿Cuánta agua es normal?

    De media, un gato adulto necesita alrededor de 40–60 ml de líquido por cada kilo de peso al día:

    • gato de 3 kg: 120–180 ml al día
    • gato de 4 kg: 160–240 ml
    • gato de 5 kg: 200–300 ml

    Por qué las cifras pueden variar

    Estas cantidades se refieren a la ingesta total de líquidos al día, no solo al agua que bebe del cuenco.

    Hay varios factores que influyen:

    • Alimentación. Si come comida húmeda, parte del líquido lo obtiene de la comida. Con pienso seco, normalmente beberá más agua.
    • Temperatura y actividad. En verano, con calor en casa o después de jugar, es normal que beba más.
    • Edad. Los gatitos, gatos mayores, gatas gestantes o en lactancia pueden tener necesidades distintas a las de un gato adulto sano.

    Cómo saber si bebe poco

    Presta atención si tu gato:

    • se acerca poco al agua
    • orina menos de lo habitual
    • está decaído
    • come peor
    • prefiere beber del grifo y no del cuenco
    • tiene las encías secas

    Cómo ayudar a tu gato a beber más

    • Pon varios cuencos de agua por casa. Muchos gatos beben más si tienen agua en distintas habitaciones.
    • Cambia el agua cada día. El agua fresca suele resultarles más atractiva.
    • Elige un cuenco adecuado. Muchos prefieren cuencos anchos donde los bigotes no rocen los bordes.
    • Prueba una fuente para gatos. El agua en movimiento suele llamarles más la atención que el agua quieta.
    • Añade comida húmeda. Es una forma sencilla de aumentar la ingesta total de líquidos.

    ¿Qué agua darle a un gato?

    Debe ser siempre agua limpia y fresca, sin olor ni sabores extraños. Hay que cambiarla a diario. Lo ideal suele ser agua filtrada o embotellada de buena calidad.

    Cuándo acudir al veterinario

    Si tu gato bebe demasiado poco o demasiado, orina con frecuencia, pierde peso o está apagado, no retrases la consulta con el veterinario.

    No te fijes solo en el cuenco, sino también en su comportamiento general. Un interés normal por el agua es una señal importante de buena salud.

  • Qué no deben comer los perros

    Qué no deben comer los perros

    No todos los alimentos seguros para las personas lo son para los perros. Algunos pueden causar molestias digestivas, mientras que otros pueden provocar intoxicaciones graves y requieren atención veterinaria urgente.

    Alimentos que no debes dar a tu perro (ni “un poquito”)

    Para un perro pequeño, incluso una pequeña cantidad puede ser una dosis importante. Además, la sensibilidad varía: algo que no causó problemas una vez puede provocar una reacción grave en otra ocasión.

    1. Chocolate y productos con cacao

    Contienen alcaloides como la teobromina y la cafeína, que son altamente tóxicos para los perros.

    2. Uvas y pasas

    Pueden provocar insuficiencia renal aguda, incluso en pequeñas cantidades.

    3. Cebolla y ajo (en cualquier forma)

    Son fuentes de organosulfuros, compuestos que dañan los glóbulos rojos y pueden causar anemia.

    4. Xilitol

    Este edulcorante se encuentra en chicles, dulces, algunos productos de panadería e incluso ciertas pastas de dientes. Puede provocar una caída peligrosa del azúcar en sangre y causar insuficiencia hepática.

    5. Alcohol

    Es peligroso incluso en cantidades mínimas y puede estar presente en productos que no lo parecen. Existe riesgo de intoxicación grave e incluso de muerte.

    6. Café, bebidas energéticas y té

    Debido a la cafeína, pueden estimular en exceso el sistema nervioso y causar taquicardia, temblores y otros síntomas graves.

    7. Huesos cocidos

    Especialmente los huesos pequeños o frágiles. Pueden astillarse y causar lesiones graves en el sistema digestivo.

    8. Comida grasa, frita o muy salada

    Puede provocar vómitos, diarrea e incluso pancreatitis.

    9. Masa cruda con levadura

    Aumenta de volumen en el estómago y puede causar hinchazón peligrosa. Además, durante la fermentación se produce alcohol, lo que añade un riesgo adicional.

    Qué hacer si tu perro come algo peligroso

    No esperes a que aparezcan síntomas. Algunas intoxicaciones no se manifiestan de inmediato, incluso si al principio el perro parece estar bien.

    Qué hacer de inmediato

    • retira los restos del alimento
    • anota qué ha comido, cuánto y cuándo
    • guarda el envase si es posible
    • contacta con una clínica veterinaria lo antes posible
    • sigue las indicaciones del profesional

    No intentes provocar el vómito por tu cuenta sin la indicación directa de un veterinario. En algunos casos puede empeorar la situación.

    La regla general es sencilla: si tienes dudas, no se lo des. Para premiarlo, utiliza solo alimentos seguros o snacks específicos para perros.