Categoría: Cuidado de perros

  • Cómo elegir la cama adecuada para tu perro

    Cómo elegir la cama adecuada para tu perro

    La cama es el lugar donde tu perro duerme, descansa y pasa buena parte del día. De su comodidad depende el bienestar diario del animal. Por eso, conviene elegirla teniendo en cuenta el tamaño, la edad e incluso la postura en la que suele dormir.

    Tamaño: mejor con margen

    La cama debe permitir que el perro se tumbe con naturalidad, sin sentirse limitado. Algunos duermen estirados, otros se hacen un ovillo y cambian de postura varias veces durante la noche.

    Para calcular el tamaño:

    • mide al perro desde el hocico hasta la base de la cola cuando esté tumbado
    • añade un margen para que pueda moverse
    • ten en cuenta que los bordes altos reducen el espacio útil

    Si la cama es demasiado pequeña, es probable que el perro la evite o no la use del todo.

    Tipos de camas para perros

    • Colchón o cojín

    Superficie plana y abierta, sin bordes elevados.

    Adecuado para: perros que prefieren estirarse, razas grandes, ambientes cálidos.

    • Cama con bordes

    Tiene laterales acolchados alrededor.

    Adecuado para: perros que duermen enroscados y apoyan la cabeza.

    • Cama tipo cueva

    Un diseño cerrado que ofrece sensación de refugio.

    Adecuado para: perros pequeños, sensibles o que buscan más tranquilidad.

    Aun así, no a todos los perros les gustan los espacios cerrados.

    Relleno

    Un buen relleno debe mantener su forma y repartir el peso sin apelmazarse.

    Opciones habituales:

    • espuma de alta densidad
    • fibra hueca y otros materiales sintéticos
    • espuma viscoelástica (memory foam)

    Para perros grandes, mayores o con molestias articulares, conviene elegir una base firme con buen soporte.

    Mantenimiento

    La cama se usa a diario, así que el cuidado es importante.

    Fíjate en:

    • funda extraíble
    • posibilidad de lavado a máquina
    • tejido resistente al desgaste
    • costuras limpias, sin hilos sueltos
    • base antideslizante

    Si el perro muda mucho, los tejidos claros requerirán limpieza más frecuente. Si tiende a escarbar, mejor optar por materiales más resistentes.

    Edad del perro

    1. Cachorro

    Es mejor elegir una opción fácil de lavar. Muchos cachorros muerden la tela, así que al principio conviene algo sencillo y económico.

    2. Perro adulto activo

    Funcionan mejor las camas resistentes y fáciles de mantener.

    3. Perro mayor

    Conviene una entrada baja, forma estable y una superficie firme que ofrezca buen soporte.

    Si el perro tiene problemas crónicos en articulaciones o columna, o se está recuperando de una lesión, es mejor consultar con un veterinario antes de elegir.

    Dónde colocar la cama

    Incluso la mejor cama puede quedar sin uso si el lugar no es el adecuado. Colócala en una zona tranquila, sin corrientes de aire. A diferencia de los gatos, muchos perros prefieren estar cerca de la familia en lugar de aislados.

    Puede que tengas que probar distintas ubicaciones hasta dar con la mejor.

    Errores frecuentes

    • elegir un tamaño demasiado pequeño
    • relleno fino que pierde forma rápidamente
    • tejidos difíciles de lavar
    • camas altas para perros mayores
    • elegir solo por estética
    • esperar que el perro la acepte al instante

    Una buena cama combina comodidad para el perro y practicidad para ti: tamaño adecuado, superficie confortable y mantenimiento sencillo. Cuanto mejor se adapte a sus hábitos, más probabilidades hay de que se convierta en su lugar favorito.

  • ¿Cuánta agua necesita un perro?

    ¿Cuánta agua necesita un perro?

    Cada día, los perros pierden líquidos al respirar, moverse y a través de los procesos normales del organismo, por lo que es importante reponer esa agua con regularidad. Una buena hidratación ayuda a mantener la salud y el bienestar general de tu perro.

    ¿Cuánta agua necesita al día?

    De media, un perro adulto sano necesita entre 40 y 70 ml de agua por cada kilo de peso al día:

    • perro de 5 kg: aproximadamente 200–350 ml
    • perro de 10 kg: alrededor de 400–700 ml
    • perro de 20 kg: alrededor de 800–1400 ml

    Si come pienso seco, normalmente necesitará más agua. En cambio, con una dieta húmeda parte de los líquidos los obtiene de la comida.

    Qué influye en la sed

    La cantidad de agua que bebe puede cambiar de un día a otro. Por ejemplo, después de un paseo o en verano, el cuenco puede vaciarse más rápido de lo habitual, y eso puede ser completamente normal.

    La sed suele aumentar con:

    • calor
    • paseos activos y juegos
    • aire seco en casa
    • alimentación seca
    • embarazo y lactancia
    • recuperación después del ejercicio

    Cómo saber si bebe poco

    Presta atención si tu perro:

    • tiene las encías secas
    • se acerca poco al cuenco
    • orina menos de lo habitual
    • está apagado o somnoliento
    • rechaza la comida
    • lleva mal el calor

    Estas señales pueden indicar deshidratación, así que no conviene retrasar la visita al veterinario.

    Si tu perro bebe demasiado

    El aumento de la sed también merece atención. A veces se relaciona con el calor o con la alimentación, pero si tu perro empieza a beber mucho más de lo habitual sin una causa clara, también puede estar asociado a distintos problemas de salud. Es especialmente importante si además aparecen micciones frecuentes, pérdida de peso, debilidad, vómitos o falta de apetito.

    Cómo mantener una buena hidratación

    • el agua debe estar siempre disponible
    • lava el cuenco con regularidad
    • cambia el agua cada día y, con calor, varias veces al día
    • cuando viajes, lleva siempre agua y un cuenco portátil
    • coloca varios cuencos en casa si el espacio es grande

    No existe una cifra única válida para todos los perros. Ten en cuenta su peso, estilo de vida y el clima. Si tu perro está activo, come bien y se encuentra bien, pequeñas variaciones suelen ser normales. Lo que no conviene ignorar son los cambios bruscos en la sed.

  • Llevar un cachorro a casa: qué comprar y cómo prepararte

    Llevar un cachorro a casa: qué comprar y cómo prepararte

    La llegada de un cachorro es emocionante, pero también cambia por completo la rutina del hogar. Las primeras semanas suelen girar en torno a la alimentación, el descanso, el aprendizaje del baño y la adaptación en general. Cuanto mejor prepares todo de antemano, menos estrés habrá tanto para el cachorro como para la familia.

    Al principio, lo más importante es crear un entorno seguro, tener lo esencial listo y saber qué esperar en los primeros días.

    Qué hacer antes de que llegue el cachorro

    1. Preparar una zona segura

    El cachorro necesita un espacio donde pueda descansar y sentirse tranquilo, pero sin perder de vista lo que ocurre a su alrededor. Puede ser la cocina, una parte de una habitación, un parque o una zona delimitada con una barrera.

    Por qué es importante:

    • reduce el riesgo de que muerda objetos
    • facilita el aprendizaje del baño
    • ayuda a establecer una rutina
    • evita la sobrecarga de estímulos

    2. Retirar objetos peligrosos

    Los cachorros exploran el mundo con la boca. Conviene quitar de su alcance:

    • cables, cargadores y alargadores
    • productos de limpieza
    • medicamentos
    • cubo de basura
    • objetos pequeños
    • zapatos
    • juguetes infantiles
    • plantas tóxicas (como dieffenbachia, lirio, aloe vera, hiedra o ciclamen)
    • bolsas, hilos y gomas

    3. Organizar el tema del baño

    Decide de antemano dónde hará sus necesidades: empapadores en casa o salidas frecuentes al exterior si ya es posible por su edad.

    Ten preparado:

    • empapadores
    • eliminador de olores
    • toallitas y papel

    Lista básica: qué comprar antes

    1. Comida y agua

    • al menos dos cuencos estables
    • el mismo alimento que el cachorro ya está comiendo
    • vaso medidor o báscula
    • recipiente para guardar el alimento

    Consejo: evita cambiar la alimentación en los primeros días si no es necesario.

    2. Descanso

    • una cama o colchón
    • una manta

    Consejo: elige una cama fácil de lavar.

    También puedes consultar nuestro artículo Cómo elegir la cama adecuada para tu perro.

    3. Paseos y aprendizaje

    • collar o arnés de la talla adecuada
    • correa ligera
    • placa identificativa
    • premios para reforzar
    • bolsas para recoger

    4. Hogar y seguridad

    • parque o separador
    • varios juguetes seguros
    • juguetes para morder
    • eliminador de olores
    • cepillo adecuado al tipo de pelaje

    5. Salud

    • contacto de una clínica veterinaria cercana
    • transportín
    • carpeta para documentos, vacunas y recomendaciones

    Los primeros días en casa

    El primer día, el cachorro necesita calma más que estímulos.

    Lo mejor es:

    • limitar las visitas
    • enseñarle el agua, la zona de descanso y el lugar del baño
    • dejar que explore a su ritmo
    • hablar en tono tranquilo
    • no forzar el contacto ni el juego
    • observar más que intervenir

    La mejor preparación no consiste en comprar de más, sino en organizar bien el entorno. Si el hogar es seguro, todo lo necesario está listo y la rutina se vuelve clara poco a poco, la adaptación será mucho más fácil.

  • Cómo acostumbrar a un perro a la correa

    Cómo acostumbrar a un perro a la correa

    Aprender a ir con correa es la base de los paseos tranquilos y agradables. Algunos perros la aceptan enseguida, mientras que otros necesitan más tiempo y apoyo por parte de su cuidador. Un aprendizaje calmado y progresivo ayuda a evitar estrés innecesario y a crear este hábito con más facilidad.

    Cuándo empezar

    Lo ideal es presentar la correa desde cachorro, una vez que ya se haya adaptado a casa y esté preparado para conocer objetos y rutinas nuevas. Un perro adulto también puede aprender, aunque a veces necesita más tiempo y paciencia.

    Qué preparar antes de empezar

    Tener lo básico facilitará el proceso:

    • una correa ligera de longitud adecuada
    • un arnés cómodo o collar de la talla correcta
    • premios o golosinas para reforzar

    Si el perro se siente incómodo o asustado, todo será mucho más difícil.

    Cómo acostumbrarlo al collar o al arnés 

    Paso 1. Deja que lo conozca 

    Enséñale el collar o el arnés y deja que lo huela. No se lo pongas a la fuerza de inmediato. Premia su curiosidad con caricias, voz amable o una golosina.

    Paso 2. Pónselo dentro de casa

    Colócale el collar o arnés durante uno o dos minutos en un ambiente tranquilo.

    Mientras tanto, puedes:

    • jugar con él
    • ofrecerle un premio
    • entretenerlo con una actividad sencilla

    Quítaselo antes de que empiece a ponerse nervioso.

    Paso 3. Aumenta el tiempo poco a poco

    Cada día añade unos minutos más. Empieza con periodos cortos y ve alargando el tiempo gradualmente.

    Paso 4. Comprueba el ajuste

    El collar o arnés no debe quedar ni suelto ni apretado. Deberían caber dos dedos entre el accesorio y el cuerpo del perro.

    Si se rasca o intenta quitárselo 

    Es normal al principio. La sensación en el cuerpo es nueva y extraña. Redirige su atención con juego, movimiento o premios.

    Cuándo añadir la correa

    Cuando lleve el collar o arnés dentro de casa con tranquilidad y ya no le preste atención, puedes enganchar la correa y pasar a la siguiente fase.

    Cómo acostumbrarlo a la correa 

    Paso 1. Preséntale la correa 

    Igual que con el collar, no tengas prisa. Déjala cerca y permite que la huela. Refuerza cualquier interés con voz amable y premios. Repite durante varios días.

    Paso 2. Engánchala unos minutos dentro de casa

    Cuando la correa ya no le genere desconfianza, colócasela un momento. Deja que esté quieto, camine o explore libremente, pero no tires de él.

    No esperes a que se agobie. Es mejor aumentar el tiempo poco a poco mientras lo distraes con juego o premios.

    Paso 3. Enséñale a caminar contigo 

    Da unos pasos por casa. Cuando camine a tu lado o se acerque por iniciativa propia, felicítalo y prémialo enseguida. Así aprenderá que estar cerca de ti tiene recompensa.

    Paso 4. Qué hacer cuando tense la correa

    Si tira hacia delante, no lo sigas.

    Lo mejor es:

    • detenerte
    • esperar a que la correa se afloje
    • llamarlo hacia ti
    • continuar solo con la correa floja

    De este modo aprende que tirar no le hace avanzar.

    Paso 5. Lleva el aprendizaje a la calle

    Empieza en lugares tranquilos: un patio, una calle calmada o un parque vacío. Después, añade poco a poco entornos más habituales.

    Si sales directamente a un sitio ruidoso o lleno de estímulos, le costará mucho concentrarse.

    Problemas frecuentes y cómo resolverlos 

    Se queda quieto y no quiere avanzar

    No tires de la correa. Agáchate, llámalo, anímalo con un premio o da un paso hacia atrás

    Muerde la correa

    Redirige la atención hacia un juguete o al movimiento y premia la calma 

    Tira constantemente

    Reduce distracciones y cambia de dirección con más frecuencia 

    Le da miedo la calle 

    Haz paseos cortos y deja que se acostumbre al entorno poco a poco

    Cuánto practicar

    Es mejor dedicar cinco o diez minutos al día que hacer una sola sesión larga a la semana. La constancia da resultados más rápidos y sólidos.

    Qué no hacer

    • no dar tirones bruscos
    • no gritar
    • no castigar el miedo
    • no saturarlo con sesiones largas
    • no esperar perfección en un solo día

    Si avanzas paso a paso y sin agobiar al perro, el aprendizaje será mucho más fácil. Con el tiempo, la correa dejará de ser una fuente de estrés y pasará a formar parte de paseos tranquilos y agradables.

  • Qué no deben comer los perros

    Qué no deben comer los perros

    No todos los alimentos seguros para las personas lo son para los perros. Algunos pueden causar molestias digestivas, mientras que otros pueden provocar intoxicaciones graves y requieren atención veterinaria urgente.

    Alimentos que no debes dar a tu perro (ni “un poquito”)

    Para un perro pequeño, incluso una pequeña cantidad puede ser una dosis importante. Además, la sensibilidad varía: algo que no causó problemas una vez puede provocar una reacción grave en otra ocasión.

    1. Chocolate y productos con cacao

    Contienen alcaloides como la teobromina y la cafeína, que son altamente tóxicos para los perros.

    2. Uvas y pasas

    Pueden provocar insuficiencia renal aguda, incluso en pequeñas cantidades.

    3. Cebolla y ajo (en cualquier forma)

    Son fuentes de organosulfuros, compuestos que dañan los glóbulos rojos y pueden causar anemia.

    4. Xilitol

    Este edulcorante se encuentra en chicles, dulces, algunos productos de panadería e incluso ciertas pastas de dientes. Puede provocar una caída peligrosa del azúcar en sangre y causar insuficiencia hepática.

    5. Alcohol

    Es peligroso incluso en cantidades mínimas y puede estar presente en productos que no lo parecen. Existe riesgo de intoxicación grave e incluso de muerte.

    6. Café, bebidas energéticas y té

    Debido a la cafeína, pueden estimular en exceso el sistema nervioso y causar taquicardia, temblores y otros síntomas graves.

    7. Huesos cocidos

    Especialmente los huesos pequeños o frágiles. Pueden astillarse y causar lesiones graves en el sistema digestivo.

    8. Comida grasa, frita o muy salada

    Puede provocar vómitos, diarrea e incluso pancreatitis.

    9. Masa cruda con levadura

    Aumenta de volumen en el estómago y puede causar hinchazón peligrosa. Además, durante la fermentación se produce alcohol, lo que añade un riesgo adicional.

    Qué hacer si tu perro come algo peligroso

    No esperes a que aparezcan síntomas. Algunas intoxicaciones no se manifiestan de inmediato, incluso si al principio el perro parece estar bien.

    Qué hacer de inmediato

    • retira los restos del alimento
    • anota qué ha comido, cuánto y cuándo
    • guarda el envase si es posible
    • contacta con una clínica veterinaria lo antes posible
    • sigue las indicaciones del profesional

    No intentes provocar el vómito por tu cuenta sin la indicación directa de un veterinario. En algunos casos puede empeorar la situación.

    La regla general es sencilla: si tienes dudas, no se lo des. Para premiarlo, utiliza solo alimentos seguros o snacks específicos para perros.

  • Por qué tu perro lo muerde todo y qué hacer al respecto

    Por qué tu perro lo muerde todo y qué hacer al respecto

    Morder y destrozar objetos es un comportamiento natural en los perros. Así exploran el entorno, liberan tensión, se entretienen e incluso atraviesan la etapa de dentición. En muchos casos, el problema no es “mala conducta”, sino la falta de cosas adecuadas y seguras para morder.

    Por qué tu perro muerde cosas

    No hay una sola causa. Estas son las más habituales:

    1. Dentición

    Durante el cambio de dientes, las encías pueden estar sensibles y con picor, lo que aumenta la necesidad de morder.

    Qué ayuda:

    • juguetes seguros para morder
    • mordedores específicos para esta etapa

    Consejo: rota los juguetes para mantener el interés.

    2. Aburrimiento y falta de actividad

    Si un perro no tiene nada que hacer, se buscará entretenimiento por su cuenta: muebles, zapatos, mandos o cajas.

    Hazte estas preguntas:

    • ¿Tiene suficientes paseos?
    • ¿Hay juego o entrenamiento a diario?

    Si la respuesta es no, toca enriquecer su rutina.

    3. Estrés o ansiedad

    Muchos perros muerden para descargar tensión: cuando se quedan solos, con cambios en casa, ruidos o alteraciones de la rutina.

    Qué es importante:

    • identificar la causa del estrés
    • establecer una rutina estable y predecible
    • consultar con un profesional si la ansiedad es intensa

    Cómo solucionarlo

    1. Reduce las tentaciones

    Es la forma más rápida de evitar destrozos.

    Guarda:

    • zapatos (en un zapatero o armario cerrado)
    • cables (usa organizadores)
    • mandos (fuera de su alcance)
    • juguetes de niños (en cajas)
    • libros (en estantes altos o cerrados)
    • ropa (en armarios)

    2. Ofrece alternativas

    Tu perro necesita cosas que sí pueda morder.

    Opciones:

    • juguetes seguros para masticar
    • juguetes resistentes
    • juguetes interactivos o tipo rompecabezas con comida

    3. Refuerza la elección correcta

    Si elige su juguete, felicítalo, dale un premio o juega con él un rato.

    4. Aumenta la actividad física

    Después de un buen paseo, juego o sesión de entrenamiento, suele disminuir el impulso de destrozar cosas.

    5. No castigues a posteriori

    Si encuentras algo roto más tarde, el castigo no sirve. Tu perro no lo asociará con lo que hizo antes y no entenderá qué ha pasado.

    Cuándo puede hacer falta ayuda

    Busca apoyo profesional si tu perro:

    • muerde de forma constante y compulsiva
    • se hace daño en dientes o encías
    • ingiere objetos no comestibles
    • destroza la casa por ansiedad cuando se queda solo

    En estos casos, lo mejor es consultar con un veterinario o un especialista en comportamiento canino.

    Morder no es una forma de “vengarse”, sino una señal de que hay una necesidad no cubierta. Cuando entiendes la causa y ofreces una alternativa adecuada, este comportamiento suele reducirse de forma notable.

  • Cómo enseñar a un cachorro a usar empapadores

    Cómo enseñar a un cachorro a usar empapadores

    Aprender a usar empapadores es uno de los primeros hábitos del día a día de un cachorro. La clave es la constancia: los cachorros aprenden poco a poco, a base de repeticiones y asociaciones claras.

    Cuándo usar empapadores

    Los empapadores son útiles:

    • durante los primeros meses de vida
    • después de las vacunas, cuando los paseos están limitados
    • por la noche o con mal tiempo
    • en razas pequeñas (como pomeranias, yorkshire terriers o chihuahuas)
    • durante la adaptación a un nuevo hogar

    Aunque en el futuro el perro haga sus necesidades solo en la calle, el empapador puede ser un paso intermedio muy útil.

    Qué tener en cuenta

    Un cachorro no controla sus necesidades como un perro adulto. Los errores al principio son normales y no significan mala conducta ni terquedad.

    Los momentos más habituales en los que necesita ir al baño son:

    • después de dormir
    • después de comer o beber
    • tras jugar o moverse mucho
    • al despertarse por la mañana

    Cómo organizar el aprendizaje

    1. Elige un lugar fijo

    Coloca el empapador en una zona tranquila y accesible. Intenta no moverlo sin necesidad: la estabilidad ayuda a que el cachorro entienda la rutina.

    2. Limita el espacio

    Si la casa es grande, al cachorro le costará más orientarse. Al principio, es mejor limitarlo a una habitación o colocar empapadores en varias zonas.

    3. Llévalo al empapador en el momento adecuado

    Después de dormir, comer o jugar, llévalo al empapador y espera unos minutos.

    4. Refuerza el acierto al momento

    En cuanto haga sus necesidades en el lugar correcto, felicítalo y dale un premio.

    5. Repite con constancia

    Cuantas más repeticiones correctas, más rápido se formará el hábito.

    Si el cachorro se equivoca

    No lo regañes ni lo castigues después. No va a asociar el castigo con algo que ya pasó y no entenderá qué ha hecho mal.

    Qué hacer en su lugar:

    • limpiar con calma
    • usar un producto para eliminar olores
    • pensar en qué ha fallado
    • ajustar la rutina y la supervisión

    Consejos útiles

    • retira las alfombras temporalmente
    • observa las señales: suelen dar vueltas y olfatear el suelo antes de hacer sus necesidades
    • mantén la calma y ten paciencia

    Cuándo esperar resultados

    Algunos cachorros aprenden rápido, otros necesitan más tiempo. Depende de la edad, la rutina, el carácter y la constancia. El progreso no suele ser inmediato, sino gradual.

    La mejor forma de enseñar a un cachorro a usar empapadores es con una rutina clara, un aprendizaje tranquilo y refuerzos positivos constantes. La paciencia y la repetición funcionan mucho mejor que el castigo.

  • Cómo elegir la correa y el arnés adecuados para tu perro

    Cómo elegir la correa y el arnés adecuados para tu perro

    Un paseo cómodo empieza con una correa y un arnés bien elegidos. De ellos dependen la comodidad del perro, tu control en la calle y la seguridad en general. Un equipo inadecuado puede causar molestias, limitar el movimiento o fallar en el peor momento.

    Tipos de correas

    La correa se elige según el tamaño del perro y el tipo de paseo.

    1. Correa clásica

    Una opción sencilla y fiable para el uso diario. Funciona bien con la mayoría de los perros. En ciudad, una longitud de entre 1,2 y 2 metros suele ser la más práctica.

    Ideal para: paseos diarios, entrenamiento, visitas al veterinario.

    2. Correa retráctil

    Da más libertad de movimiento al perro, pero ofrece menos control y puede provocar tirones bruscos. Además, es menos duradera porque el mecanismo interno puede fallar.

    Ideal para: perros tranquilos y zonas seguras.

    3. Correa larga

    Suele tener entre 3 y 10 metros de longitud. Es una buena opción para entrenamientos y paseos al aire libre donde el perro puede moverse con más libertad sin estar suelto.

    Ideal para: entrenamiento, práctica de llamada a distancia y paseos en espacios abiertos donde el perro necesita más libertad sin ir completamente suelto.

    Materiales de la correa

    • nailon — ligero, económico y fácil de limpiar
    • cuero — resistente, duradero y se vuelve más flexible con el uso
    • lona / cinta — fuerte y fiable, adecuada para perros grandes
    • engomada — ofrece mejor agarre, sobre todo con lluvia

    Qué comprobar antes de comprar

    • el mosquetón se abre con facilidad pero no se suelta solo
    • las costuras son firmes y uniformes
    • la empuñadura es cómoda
    • el peso de la correa es adecuado para el perro

    ¿Collar o arnés?

    No hay una única opción correcta.

    El collar con correa es una combinación clásica que funciona bien con perros tranquilos que no tiran y responden a las órdenes.

    Si el perro tira con fuerza, tose cuando la correa se tensa o tiene el cuello sensible, el arnés suele ser una opción más cómoda, ya que reparte la presión por el cuerpo.

    Cómo elegir un arnés

    El arnés debe ajustarse bien, sin apretar. Un buen modelo no limita el movimiento ni roza la piel.

    Tipos de arneses

    1. Arnés en forma de Y

    Las correas pasan por el pecho y entre las patas delanteras, dejando libres los hombros. No presiona el cuello y permite un movimiento natural, por lo que es una excelente opción para paseos activos.

    Qué tener en cuenta:

    • es importante ajustarlo bien para evitar roces bajo las patas
    • si queda demasiado suelto, el perro puede escaparse

    2. Arnés tipo chaleco

    Una opción más suave y amplia, muy utilizada para perros pequeños. El tejido se adapta mejor al cuerpo y reduce la presión de las correas.

    Qué tener en cuenta:

    • puede dar más calor en épocas de calor
    • conviene comprobar que no roce ni se mantenga húmedo

    3. Arnés antitirones

    Tiene un enganche frontal en el pecho que ayuda a reducir la fuerza de tracción. Permite redirigir suavemente al perro cuando tira.

    Qué tener en cuenta:

    • no sustituye el entrenamiento
    • puede desplazarse si no está bien ajustado
    • es importante elegir un modelo que no limite el movimiento de las patas delanteras

    Cómo elegir la talla

    Lo mejor es tomar medidas y compararlas con la tabla de tallas de la marca.

    Qué medir

    Normalmente necesitarás:

    • contorno de pecho — la parte más ancha del cuerpo, justo detrás de las patas delanteras
    • contorno de cuello — en la base del cuello

    A veces también es útil conocer la longitud de la espalda y el peso del perro.

    Qué hacer después

    Cada marca tiene su propio sistema de tallas. Suele indicarse en el embalaje, en la ficha del producto o en la etiqueta.

    Las tallas suelen aparecer como XS, S, M, L, XL o en centímetros.

    Importante: una talla M en una marca puede no coincidir con una M en otra, así que no te guíes solo por la letra.

    Si el perro está entre dos tallas, normalmente es mejor elegir la más grande si el modelo permite ajuste.

    Por ejemplo, si el contorno de pecho es de 52 cm y la tabla indica:

    • S — 40–50 cm
    • M — 50–60 cm

    Elige M si el arnés se puede ajustar.

    Comprueba el ajuste después de comprar

    Una vez puesto el arnés, asegúrate de que:

    • no queda suelto
    • no presiona el cuerpo
    • no roza bajo las patas
    • no limita el movimiento

    Como referencia, deberían caber dos dedos entre el arnés y el cuerpo del perro.

    Errores habituales

    • comprar sin tomar medidas
    • elegir una correa demasiado fina para un perro grande o demasiado pesada para uno pequeño
    • usar un arnés que roza bajo las patas
    • elegir un modelo demasiado suelto del que el perro pueda salirse

    Un buen accesorio es aquel en el que el perro está cómodo y con el que tú te sientes seguro y tranquilo durante el paseo.

  • Ropa para perros: cómo elegirla

    Ropa para perros: cómo elegirla

    La ropa no es necesaria para todos los perros ni en cualquier situación. Para algunos, ayuda a que los paseos sean más cómodos; para otros, puede ser innecesaria. La clave es adaptarla al clima y al bienestar del perro.

    Cuándo realmente hace falta

    La ropa suele ser útil para:

    • perros pequeños
    • razas de pelo corto
    • perros sin subpelo
    • perros mayores
    • cachorros
    • perros recién pelados
    • lluvia, nieve, viento fuerte o frío

    Por ejemplo, razas como el chihuahua, el galgo italiano, el crestado chino, el toy terrier o el pinscher miniatura suelen necesitar abrigo.

    Cuándo puedes prescindir de ella

    Muchos perros con pelaje denso y buen subpelo (como huskies, malamutes, samoyedos o terranovas) toleran bien el frío moderado sin abrigo. Aun así, incluso estas razas pueden beneficiarse de un impermeable o protección contra el barro.

    Cómo elegir la ropa

    1. Según la temporada

    • otoño lluvioso — impermeable ligero o capa resistente al agua
    • invierno — modelos abrigados con protección contra viento y humedad
    • primavera — prendas más ligeras contra la humedad y el viento

    2. Según el ajuste

    Una buena prenda:

    • no roza ni irrita
    • no limita el movimiento
    • se mantiene en su sitio sin girarse
    • no presiona cuello, pecho ni axilas
    • permite hacer sus necesidades con normalidad

    Si el perro se mueve rígido, se queda quieto o intenta quitarse la prenda, es señal de que no le resulta cómoda.

    3. Según el material

    Fíjate en:

    • tejido exterior adecuado al clima
    • forro interior suave
    • costuras resistentes
    • cierres fáciles de usar
    • que se pueda lavar fácilmente

    Cómo tomar las medidas

    Normalmente necesitarás tres:

    • largo de espalda (desde la cruz hasta la base de la cola)
    • contorno de pecho (la parte más ancha)
    • contorno de cuello

    Compara siempre las medidas con la tabla del fabricante, ya que las tallas pueden variar entre marcas.

    Cómo acostumbrar al perro a la ropa

    Si nunca ha llevado ropa, hazlo poco a poco:

    • deja que huela la prenda
    • pruébasela unos minutos en casa
    • felicítalo y dale un premio
    • aumenta el tiempo de uso gradualmente

    Errores habituales

    • elegir la talla “a ojo” sin medir
    • escoger tejidos demasiado rígidos o pesados
    • abrigar en exceso
    • dejar la ropa húmeda después del paseo

    La ropa solo es útil si realmente hace que el perro esté más cómodo y lo protege del clima. Si le queda bien, no limita el movimiento y es adecuada para la temporada, cumple su función.

  • Básicos para el cuidado de tu perro

    Básicos para el cuidado de tu perro

    El cuidado de un perro no se limita a la comida y los paseos. Para mantener su comodidad en el día a día, conviene tener en casa un conjunto básico de productos de higiene y cuidado del pelaje.

    No hace falta comprarlo todo de una vez ni elegir la opción más completa. Es mejor empezar con un kit práctico y añadir lo necesario con el tiempo.

    Lista básica de cuidado

    1. Cuidado del pelaje

    Importante: cada tipo de pelaje requiere herramientas distintas.

    Para razas de pelo corto(como labrador, beagle, pug o dóberman):

    • guante de grooming
    • peine de dientes finos
    • cepillo para pelo corto
    • herramienta deslanadora (para algunos tipos de pelaje)

    Para razas de pelo medio(como husky o corgi):

    • guante de grooming
    • peine con dientes de distintas longitudes
    • herramienta deslanadora
    • cepillo tipo slicker
    • herramienta para eliminar nudos (si hace falta)

    Para razas de pelo largo(como shih tzu, collie, maltés y otras), se necesita un conjunto más completo:

    • guante de grooming
    • peine de dientes anchos
    • peine de dientes finos
    • herramienta deslanadora
    • cepillo tipo slicker
    • herramienta para eliminar nudos
    • tijeras

    En las razas de pelo duro no hay subpelo, por lo que no se utilizan herramientas deslanadoras ni cepillos tipo slicker. Basta con un cepillo adecuado y un peine de trimming.

    2. Baño e higiene

    • champú para perros
    • una toalla aparte
    • toallitas o paños suaves para limpiar las patas
    • acondicionador (si es necesario)

    Los champús para personas no son adecuados para la piel de los perros.

    3. Patas y uñas

    • cortaúñas del tamaño adecuado
    • lima de uñas (opcional)
    • bálsamo o protector para las almohadillas

    Errores habituales

    • comprar productos al azar sin tener en cuenta el tamaño del perro
    • usar productos para personas en lugar de productos para perros
    • elegir herramientas baratas e incómodas
    • comprar demasiado en lugar de empezar con lo básico
    • no reemplazar los productos a tiempo

    Un buen cuidado no depende de la cantidad de cosas, sino de elegir bien. Un kit sencillo, adaptado a tu perro y usado con regularidad, es más que suficiente.