Categoría: Cuidado de gatos

  • ¿Cada cuánto hay que cambiar el agua de tu gato?

    ¿Cada cuánto hay que cambiar el agua de tu gato?

    A veces parece que el agua del bebedero puede aguantar un día más: sigue transparente, no huele mal y el gato apenas la ha tocado. Aun así, es posible que ya no le resulte apetecible. Los gatos notan enseguida los cambios de olor, temperatura y sabor, y una pequeña diferencia basta para que dejen de acercarse.

    En este artículo vemos cada cuánto conviene renovar el agua y cómo mantener limpios tanto el bebedero como la fuente.

    Por qué es tan importante que el agua esté fresca

    Los antepasados de los gatos domésticos vivían en zonas secas y obtenían gran parte del agua de sus presas. Esa herencia sigue presente: muchos gatos beben poco por naturaleza.

    Por eso conviene ponérselo fácil. Renovar el agua con frecuencia hace que resulte más apetecible y ayuda al gato a mantener una buena hidratación.

    No todos los gatos beben al mismo ritmo. Algunos apenas tocan el agua durante el día, mientras que otros dejan el recipiente casi vacío. También influyen la alimentación, la temperatura de la casa y el tipo de bebedero.

    La regla básica: cambiar el agua a diario

    Lo ideal es poner agua limpia al menos una vez al día. Vacía el recipiente, enjuágalo y vuelve a llenarlo en lugar de limitarte a añadir agua nueva sobre la que ya había.

    No hace falta esperar hasta el día siguiente si se ensucia antes. Cámbiala enseguida si han caído restos de comida, pelo u otra suciedad, si se ha calentado o si tiene un aspecto extraño.

    Cuando hace calor, revisa el bebedero al menos por la mañana y por la noche. Es especialmente importante si está cerca de una ventana soleada, un radiador o en una habitación calurosa.

    Cuándo cambiar el agua con más frecuencia

    1. Comida húmeda o seca

    Los gatos que comen alimento húmedo obtienen parte del agua con la comida, por lo que suelen acercarse menos al bebedero.

    Con el alimento seco ocurre lo contrario: el agua pasa a ser su principal fuente de hidratación, así que debe estar siempre limpia y disponible.

    1. Días de calor

    En verano el agua se calienta rápido y los gatos suelen beber más. Si el recipiente está al sol o en una habitación calurosa, revísalo varias veces al día.

    1. Si tu gato bebe de una fuente

    A muchos gatos les llama más la atención el agua en movimiento, por eso suelen beber con más ganas de una fuente. Pero una fuente no se mantiene limpia por sí sola. Hay que renovar el agua, desmontar y lavar las piezas con regularidad y cambiar el filtro cuando corresponda. Con el tiempo se acumulan pelo, sedimentos y suciedad en el interior.

    Señales de que el agua ya no está fresca

    No te fijes solo en cuánto tiempo lleva puesta. Es hora de cambiarla si:

    • aparece una película en la superficie
    • el agua está turbia o huele diferente
    • han caído restos de comida o suciedad
    • las paredes del recipiente están resbaladizas
    • el gato la huele y se marcha sin beber

    Si el bebedero o las piezas de la fuente están resbaladizos, ya se ha formado una biopelícula: una capa de bacterias y residuos orgánicos. En ese punto no basta con cambiar el agua; hay que lavar bien el recipiente o desmontar y limpiar la fuente.

    Si el agua recién puesta tampoco convence a tu gato, prueba a cambiar el bebedero de sitio o a utilizar otro modelo. A veces el problema no es el agua, sino la ubicación, la forma o el olor del recipiente.

    Cómo limpiar el bebedero

    Lávalo todos los días con agua tibia y un jabón lavavajillas suave y sin un perfume intenso. Después, acláralo varias veces para que no quede ningún resto de producto.

    Los materiales más recomendables son:

    • acero inoxidable
    • cerámica sin grietas ni desconchones
    • vidrio

    El plástico se raya con el tiempo y puede retener olores. Si utilizas un recipiente de plástico, revísalo con frecuencia y sustitúyelo cuando esté dañado.

    Muchos gatos prefieren bebederos anchos y poco profundos que no les rocen los bigotes. Colócalo en un lugar tranquilo y lejos del arenero. Algunos también beben con más ganas cuando el agua no está junto a la comida.

    En otro de nuestros artículos te contamos cómo elegir los cuencos adecuados para tu gato.

    Cómo limpiar una fuente

    Las fuentes tienen más piezas y rincones donde se acumula la suciedad, así que cambiar el agua no es suficiente. Hay que desmontarlas y limpiarlas con regularidad.

    Al hacerlo:

    • lava el depósito y todas las piezas desmontables
    • limpia la bomba y los rincones de difícil acceso
    • cambia el filtro a tiempo
    • comprueba que no haya restos ni malos olores
    • sigue las indicaciones del fabricante

    Si el chorro pierde fuerza o la fuente empieza a hacer más ruido, revisa la bomba y el nivel de agua.

    Preguntas frecuentes

    ¿Puedo limitarme a rellenar el bebedero?

    Puedes añadir agua durante el día si queda poca, pero eso no sustituye el cambio completo diario ni la limpieza del recipiente.

    ¿Qué agua es mejor para un gato?

    Cualquier agua potable segura para las personas suele ser adecuada. Puede ser del grifo, filtrada o embotellada, según la calidad del agua de tu zona y las preferencias de tu gato.

    No conviene usar agua mineral ni destilada de forma habitual sin consultarlo antes con el veterinario.

    ¿El agua tiene que estar fría?

    A la mayoría de los gatos les va bien el agua a temperatura ambiente o ligeramente fresca. No hace falta que esté helada; suele bastar con dejar el recipiente en un lugar fresco.

    ¿Por qué bebe del grifo y no del bebedero?

    El agua en movimiento suele parecerles más fresca e interesante. Si tu gato ignora el bebedero, prueba con una fuente, otro recipiente o varios puntos de agua repartidos por la casa. A veces el problema está en el propio cuenco o en el lugar donde lo has colocado.

    ¿Qué hago si mi gato apenas bebe?

    Los gatos que comen alimento húmedo suelen visitar menos el bebedero porque ya obtienen parte del agua con la comida. Si tu gato come pienso seco y aun así bebe muy poco, prueba con distintos recipientes, separa el agua de la comida o instala una fuente.

    Si además está decaído, tiene las encías secas, orina menos o presenta otros cambios, consulta con el veterinario.

    ¿Por qué mi gato ha empezado a beber mucho más?

    El calor, un cambio de alimentación o una mayor actividad física pueden aumentar la sed. Sin embargo, si el cambio aparece de repente y se mantiene, también puede estar relacionado con un problema de salud. Si tu gato bebe y orina mucho más de lo habitual, pide cita con el veterinario.

    Un bebedero cómodo, un lugar tranquilo y varios puntos de agua por la casa influyen tanto como la frecuencia con la que la cambias. Observa las preferencias de tu gato: te ayudarán a encontrar la opción que mejor le funciona.

  • Por qué muerden los gatos

    Por qué muerden los gatos

    Que un gato te muerda la mano no significa necesariamente que sea agresivo o que esté mal educado. En la mayoría de los casos, un mordisco es simplemente una forma de comunicarse. Puede estar invitándote a jugar, intentando defenderse, diciéndote que algo le molesta o incluso tratando de avisarte de que no se encuentra bien. En este artículo veremos qué intenta decirte tu gato cuando muerde, cómo identificar la causa de ese comportamiento y qué puedes hacer para ayudarle a dejar de hacerlo.

    Motivos por los que un gato muerde

    1. Juego

    Es completamente normal que los gatitos y los gatos jóvenes muerdan mientras juegan. Así practican sus habilidades de caza: acechan, atrapan a su presa, la sujetan con las patas y la muerden. Si desde pequeños juegan con las manos o los pies de las personas, acabarán viéndolos como una parte más del juego.

    Los mordiscos durante el juego suelen ser fáciles de distinguir de una agresión real. El gato está relajado, no bufa y no intenta hacer daño de verdad. En cambio, si aplana las orejas, arquea el lomo, gruñe o parece asustado, lo más probable es que el motivo del mordisco no tenga nada que ver con el juego.

    1. El gato ya no quiere más caricias

    Una de las causas más habituales de los mordiscos es el exceso de contacto. A muchos gatos les gusta que los acaricien, pero solo durante un tiempo. Cuando llegan a su límite, primero intentan avisar marcando sus propios límites y solo después recurren al mordisco.

    Antes de morder, es habitual que el gato:

    • empiece a mover la cola con fuerza;
    • tense el cuerpo;
    • eche las orejas hacia atrás;
    • aparte la cabeza;
    • intente marcharse.

    Si seguimos acariciándolo a pesar de estas señales, el mordisco puede convertirse en su forma de poner fin a una situación que ya no le resulta agradable.

    1. Instinto de caza

    Unos pies en movimiento, unas manos bajo una manta o una prenda que se balancea pueden convertirse fácilmente en una presa para un gato. Este comportamiento es especialmente frecuente en gatitos y en gatos jóvenes muy activos.

    Para evitar que aprenda a «cazar» a las personas, es importante utilizar juguetes desde el principio. Las cañas, las pelotas y los juguetes interactivos permiten canalizar ese instinto de una forma segura.

    1. Falta de actividad

    Incluso un gato que vive exclusivamente dentro de casa sigue siendo un depredador. Si no tiene suficientes oportunidades para jugar y gastar energía, buscará otra forma de entretenerse. En ese caso, las manos, los pies o incluso la cara de su dueño pueden convertirse en el objetivo.

    En muchos casos, basta con dedicar unos 10 o 15 minutos al día a jugar activamente con el gato para notar una mejora.

    1. Miedo

    Un gato puede morder cuando siente que está en peligro. Es una reacción relativamente frecuente durante una visita al veterinario, después de una mudanza, al conocer a otro animal o cuando se le obliga a interactuar con personas que le generan inseguridad.

    En lugar de intentar corregir ese comportamiento, lo mejor es eliminar la fuente de estrés siempre que sea posible y darle tiempo para tranquilizarse.

    1. Dolor o malestar

    Si tu gato nunca había mordido y de repente empieza a hacerlo, conviene pensar primero en su estado de salud. Igual que las personas pueden mostrarse más irascibles cuando sienten dolor, los gatos también pueden cambiar de comportamiento si algo les molesta.

    Las mordidas repentinas pueden estar relacionadas con:

    • enfermedades dentales;
    • artritis;
    • lesiones;
    • enfermedades internas;
    • otros problemas de salud.

    Si este comportamiento aparece de forma repentina o va acompañado de otros cambios, es importante acudir al veterinario lo antes posible.

    ¿Se debe castigar a un gato por morder?

    No. Castigar a un gato por morder rara vez ayuda. En la mayoría de los casos, el animal no relacionará el castigo con el mordisco, sobre todo si la reacción llega unos segundos después o si mordió porque estaba asustado o sobreestimulado.

    Lo que sí puede ocurrir es que empiece a verte como una fuente de experiencias negativas o de estrés. Es mucho más eficaz averiguar por qué está mordiendo y actuar sobre la causa del problema.

    Cómo conseguir que un gato deje de morder

    En muchos casos, pequeños cambios en la forma de interactuar con el gato pueden marcar una gran diferencia:

    • no juegues con las manos ni con los pies;
    • utiliza juguetes que estimulen su instinto de caza;
    • termina el juego si empieza a morder con demasiada fuerza;
    • respeta las señales cuando el gato ya no quiera seguir interactuando;
    • dedica tiempo a jugar con él todos los días;
    • si el comportamiento cambia de forma repentina, llévalo al veterinario.

    Cuándo buscar ayuda

    Si tu gato muerde con frecuencia, provoca heridas importantes o su comportamiento cambia de forma repentina sin una causa evidente, no retrases la visita al veterinario. Si se descarta un problema de salud, un especialista en comportamiento felino podrá ayudarte a identificar la causa y encontrar una solución.

    Recuerda que los gatos no muerden porque quieran hacer daño a las personas. La mayoría de las veces, el mordisco es una forma de comunicarse, protegerse o expresar que algo no les gusta. Aprender a interpretar esas señales no solo ayudará a reducir los mordiscos, sino que también mejorará la relación entre tú y tu gato.

  • Por qué estornudan los gatos

    Por qué estornudan los gatos

    Un estornudo ocasional normalmente no es motivo de preocupación. Al igual que las personas, los gatos estornudan para expulsar polvo, pelo y otros irritantes de las vías nasales. Sin embargo, si los estornudos se vuelven frecuentes o aparecen junto con otros síntomas, puede haber una causa subyacente que requiera atención.

    Cuándo es normal que un gato estornude

    Un estornudo aislado puede ocurrir por:

    • polvo en el aire;
    • partículas finas de la arena para gatos;
    • productos de limpieza y aerosoles;
    • perfumes y ambientadores;
    • humo;
    • pelo o pequeños residuos que entran en la nariz.

    Si tu gato estornuda una o dos veces y se comporta con normalidad, generalmente no hay motivo para preocuparse.

    Causas de los estornudos frecuentes

    1. Infecciones de las vías respiratorias superiores

    Esta es una de las causas más comunes. Se observa con frecuencia en gatitos, gatos de refugio y gatos que conviven con otros animales.

    Entre las causas más habituales se encuentran:

    • herpesvirus felino (FHV-1);
    • calicivirus felino;
    • algunas infecciones bacterianas.

    Además de los estornudos, pueden aparecer secreción nasal u ocular, lagrimeo, pérdida de apetito y falta de energía.

    1. Inflamación de las vías nasales

    Los veterinarios llaman a esta afección rinitis. Puede estar causada por infecciones, inflamación crónica o irritación de la mucosa nasal.

    1. Un cuerpo extraño en la nariz

    Briznas de hierba, semillas de plantas u otras partículas pequeñas pueden quedar atrapadas dentro de una fosa nasal. Cuando esto ocurre, el gato puede tener episodios repetidos de estornudos y frotarse la nariz con la pata.

    1. Problemas dentales

    Las raíces de los dientes superiores están muy cerca de las vías nasales. Si aparece una infección o un absceso dental, la inflamación puede extenderse a los tejidos cercanos y provocar estornudos. Este problema es más frecuente en gatos adultos y mayores.

    1. Alergias

    Sí, los gatos también pueden tener alergias. Entre los desencadenantes más comunes están:

    • polvo;
    • moho;
    • polen;
    • productos de limpieza del hogar;
    • arena perfumada para gatos.

    Cuándo es momento de acudir al veterinario

    Pide una cita si los estornudos van acompañados de alguno de estos síntomas:

    • secreción nasal;
    • secreción ocular;
    • dificultad para respirar;
    • disminución del apetito;
    • apatía;
    • fiebre;
    • sangrado nasal;
    • pérdida de peso;
    • estornudos que continúan durante varios días.

    Es especialmente importante actuar con rapidez si se trata de un gatito o de un gato de edad avanzada.

    Qué no debes hacer

    Nunca:

    • darle medicamentos de uso humano a tu gato;
    • utilizar gotas nasales descongestionantes;
    • lavar la nariz de tu gato sin indicación veterinaria.

    Muchos medicamentos seguros para las personas pueden ser peligrosos para los gatos.

    Cómo reducir el riesgo de problemas respiratorios

    1. Ventila tu hogar con regularidad.
    2. Evita fumar cerca de tu gato.
    3. No pulverices aerosoles cerca de tu mascota.
    4. Mantén las vacunas al día.
    5. Elige una arena para gatos con poco polvo siempre que sea posible.

    Si tu gato estornuda una o dos veces, normalmente se trata de una reacción natural a un irritante. Sin embargo, los estornudos frecuentes, especialmente si aparecen junto con secreciones o cambios en su estado general, pueden ser señal de un problema de salud y deben ser evaluados por un veterinario.

  • Un gatito en casa: qué comprar y cómo prepararte

    Un gatito en casa: qué comprar y cómo prepararte

    Llevar un gatito a casa es un momento emocionante, pero una buena preparación marca la diferencia. Un entorno seguro y todo lo necesario desde el primer día ayudarán a tu nuevo compañero a adaptarse más rápido, sentirse tranquilo y acostumbrarse mejor a la nueva rutina.

    En esta guía te contamos cómo prepararte para la llegada de un gatito para que vuestros primeros días juntos sean tranquilos, cómodos y sin estrés.

    Prepara la casa con antelación

    Para un gatito pequeño, incluso los objetos más comunes pueden suponer un riesgo. Cuanto más tranquilo y seguro sea el espacio al principio, más fácil será la adaptación.

    Haz tu hogar seguro

    • Esconde cables y cordones que el gatito pueda morder.
    • Guarda productos de limpieza, medicamentos y objetos pequeños fuera de su alcance.
    • Revisa las ventanas. Deben tener redes de seguridad o sistemas seguros para ventilar.
    • Comprueba las plantas de interior, ya que algunas son tóxicas para los gatos.
    • Si hay superficies altas, limita el acceso al principio para evitar caídas durante el juego.

    Si hay niños pequeños en casa

    Explícales con antelación que un gatito no es un juguete, sino un ser vivo que también necesita tiempo para adaptarse a su nuevo hogar. Los primeros días son especialmente importantes para una llegada tranquila.

    Conviene acordar unas reglas sencillas:

    • no coger al gatito en brazos sin ayuda de un adulto
    • no despertarlo mientras duerme
    • no tirarle de la cola, las patas ni las orejas
    • no gritar cerca ni asustarlo
    • dejar que se aleje o se esconda si lo necesita
    • jugar solo con juguetes adecuados, no con las manos

    Una presentación tranquila ayudará a que el niño y el gatito se hagan buenos amigos.

    Que los primeros días sean tranquilos

    Prepara un rincón silencioso donde el gatito pueda descansar. El primer día, evita agobiarlo con demasiada atención. Necesita tiempo para explorar olores nuevos, observar el entorno y sentirse seguro. No hace falta enseñarle toda la casa desde el primer momento. Al principio basta con una zona con cama, agua, comida y arenero. Así le resultará más fácil adaptarse al nuevo espacio y a la rutina diaria.

    Qué comprar primero

    Estas son las cosas básicas que conviene tener listas antes de su llegada:

    1. Cuencos para agua y comida

    Necesitarás al menos dos cuencos: uno para el agua y otro para la comida. Si vas a ofrecer pienso y comida húmeda, viene bien tener un tercero. Elige cuencos estables de cerámica o acero inoxidable. Son seguros, fáciles de limpiar y duraderos. El agua fresca debe estar siempre disponible.

    2. Arenero y arena

    Elige un arenero adecuado al tamaño del gatito. Debe poder entrar con facilidad y darse la vuelta cómodamente. Para los más pequeños, suelen funcionar mejor los modelos con bordes bajos. Coloca el arenero en una zona tranquila, lejos del ruido y de corrientes de aire. Existen muchos tipos de arena, y la mejor opción suele descubrirse probando. Si el gatito ya está acostumbrado a una arena concreta, es mejor no cambiarla de inmediato.

    3. Alimentación

    La dieta adecuada depende de la edad, la raza y las recomendaciones del veterinario. Los gatitos necesitan alimentos formulados especialmente para el crecimiento. Evita cambios bruscos de alimentación. Si antes comía otra cosa, haz la transición poco a poco durante varios días.

    4. Transportín

    El transportín sirve para mucho más que las visitas al veterinario. Permite trasladar al gatito con seguridad y también puede convertirse en un refugio acogedor dentro de casa. Elige un modelo resistente, bien ventilado y con cierre seguro. Déjalo abierto con frecuencia para que lo vea como un lugar familiar y seguro.

    5. Rascador

    Un rascador ayuda a proteger los muebles y le ofrece un lugar natural donde afilarse las uñas. Colócalo cerca de su futura zona de descanso. Para hacerlo más atractivo, puedes elegir uno con juguete colgante o añadir un poco de hierba gatera.

    6. Juguetes

    Los juguetes son esenciales para un desarrollo saludable y para su estimulación mental. Además, jugar juntos ayuda a crear confianza entre vosotros. Elige pelotas, cañas y juguetes blandos y seguros, sin piezas pequeñas que puedan soltarse.

    Qué necesitas para sus cuidados

    Estos son algunos básicos para el cuidado regular y la salud general:

    1. Higiene básica

    Pueden venir bien:

    • cepillo o peine
    • cortaúñas
    • toallitas para mascotas
    • champú, si hace falta

    No utilices productos para personas. No son adecuados para la piel sensible de los animales. Al principio basta con lo básico y con una introducción suave a estas rutinas.

    2. Protección antiparasitaria

    Incluso los gatos que viven en casa necesitan protección frente a parásitos externos e internos. Pipetas y comprimidos deben elegirse siempre según la edad y el peso, ya que usar productos inadecuados puede ser peligroso.

    3. Cuándo acudir al veterinario

    Una revisión poco después de llegar a casa es una decisión muy recomendable. El veterinario podrá valorar su estado general, orientar sobre vacunas, prevención antiparasitaria y resolver dudas sobre alimentación o cuidados. Si el gatito pierde el apetito, está decaído o tiene problemas digestivos, acude al veterinario sin demora.

    Problemas habituales durante las primeras semanas

    Cada gatito se adapta a su ritmo. Las pequeñas dificultades iniciales son normales y suelen resolverse con paciencia, calma y una rutina estable.

    1. No come

    Después del cambio de casa, puede rechazar la comida por estrés. Dale tiempo, mantén un ambiente tranquilo y asegúrate de que siempre tenga agua fresca. Si no vuelve a comer en 24 horas o aparecen otros síntomas, consulta con un veterinario.

    2. Se esconde

    Es una reacción normal ante un entorno nuevo. No lo saques a la fuerza. Saldrá cuando se sienta más seguro. Una voz tranquila y un ambiente predecible le ayudarán a adaptarse antes.

    3. No usa el arenero

    La causa puede ser el estrés, una mala ubicación o un arenero poco adecuado. Mantén la zona limpia y evita olores fuertes cerca. También puedes probar con un producto de ayuda para el aprendizaje.

    4. Muerde y araña

    Puede morder o arañar mientras juega, se defiende o libera energía. Redirige su atención hacia juguetes y evita fomentar el juego con las manos. Con paciencia y constancia, este comportamiento suele mejorar con el tiempo.

    Cuidar bien de un gatito no solo es importante para su salud, también es una forma maravillosa de crear un vínculo fuerte durante esta primera etapa de vuestra vida juntos. Un gatito feliz te lo agradecerá con ronroneos y cariño.

  • Cómo elegir el arenero adecuado para tu gato

    Cómo elegir el arenero adecuado para tu gato

    El arenero es uno de los elementos básicos en cualquier hogar con gatos. Para que el hábito de usarlo se forme lo antes posible, debe mantenerse limpio y tener el tamaño adecuado. En este artículo repasamos los principales tipos de areneros, sus ventajas y desventajas.

    Tipos de areneros para gatos

    Algunos gatos prefieren un arenero abierto y sencillo, mientras que otros se sienten más cómodos en un espacio cerrado y tranquilo. La mejor opción suele encontrarse probando con calma.

    Si quieres cambiar un arenero por otro, lo mejor es hacerlo así:

    1. Coloca el nuevo arenero junto al antiguo. No retires el anterior de inmediato: el gato necesita tiempo para acostumbrarse.
    2. Usa la misma arena. Al principio, mantén el mismo tipo de arena y la misma cantidad.
    3. Aprovecha el olor familiar. Añade un poco de arena usada del arenero antiguo al nuevo.
    4. Ten paciencia. Algunos gatos se adaptan en un día y otros tardan más.
    5. Refuerza lo positivo. Si usa el nuevo arenero, prémialo con caricias o una golosina.

    Cuando el gato empiece a usar el nuevo arenero con regularidad, podrás retirar el anterior.

    Arenero abierto clásico

    La opción más común: una bandeja de plástico con bordes bajos o medianos.

    Ventajas:

    • económico
    • fácil de limpiar y recoger con pala

    Desventajas:

    • la arena suele salir fuera
    • los olores se notan más
    • el interior queda visible

    A pesar de ello, suele ser la mejor opción para gatitos y gatos mayores.

    Arenero con rejilla

    Es un arenero abierto con una rejilla de plástico sobre la base. La arena se coloca debajo o incluso puede no usarse.

    Ventajas:

    • la arena se pega menos a las patas
    • menor consumo de arena
    • el gato no puede comerse la arena

    Desventajas:

    • requiere limpieza frecuente
    • el olor aparece rápido
    • algunos gatos necesitan escarbar
    • puede costar acostumbrarse

    Es una buena opción para quienes están dispuestos a limpiarlo varias veces al día. Conviene saber que algunos gatos tardan más en aceptarlo.

    Arenero con bordes altos

    Ideal para gatos que escarban con entusiasmo.

    Ventajas:

    • menos suciedad alrededor
    • más espacio para gatos grandes

    Desventajas:

    • no es ideal para gatitos ni gatos mayores, ya que les puede resultar difícil entrar

    Muy buena opción para gatos adultos y activos.

    Arenero cerrado

    Modelos tipo casita con tapa y entrada lateral o frontal.

    Ventajas:

    • menos olor fuera del arenero
    • la arena se mantiene dentro
    • más privacidad para el gato

    Desventajas:

    • ocupa más espacio
    • necesita limpieza regular
    • no a todos los gatos les gusta estar cerrados

    Adecuado para gatos tímidos y para hogares donde se valora el orden.

    Consejo: La altura ideal de un arenero cerrado es la distancia entre la superficie de la arena y la punta de las orejas del gato sentado, más 5 cm.

    Arenero autolimpiable

    Modelo automático que retira los residuos después de cada uso.

    Ventajas:

    • menos limpieza manual
    • arena más limpia y menos olor
    • algunos modelos controlan hábitos y salud mediante una app

    Desventajas:

    • caro
    • necesita electricidad
    • puede asustar a algunos gatos; los modelos de baja calidad pueden ser inseguros

    Una opción práctica para personas con poco tiempo o que viajan con frecuencia, aunque no sirve para todos los gatos. Si eliges uno, asegúrate de que tenga sensores de seguridad fiables.

    Accesorios útiles

    Lista de objetos que facilitan el cuidado diario del arenero:

    • Pala para arena. Elige una con ranuras que dejen pasar la arena limpia y retengan los grumos.
    • Alfombrilla. Recoge la arena de las patas y ayuda a mantener el suelo limpio. Si tu gato muerde objetos, mejor evitarla.
    • Bolsas para residuos. Muy prácticas para limpiar rápido y sin ensuciar.
    • Contenedor para arena. Perfecto para guardar la reserva cerca del arenero y protegerla de la humedad.

    Al elegir un arenero, no te fijes solo en el diseño. Debe adaptarse al tamaño del gato, ser cómodo y estar en un lugar tranquilo. Si tu gato lo evita, normalmente no es cuestión de carácter, sino de que ese arenero no le resulta adecuado.

  • Cómo enseñar a un gatito a usar el arenero

    Cómo enseñar a un gatito a usar el arenero

    La mayoría de los gatitos aprenden a usar el arenero rápidamente si todo está bien preparado y no se les presiona. Lo más importante es elegir un arenero cómodo, una arena adecuada y tener paciencia.

    Elige el arenero correcto

    Para los gatitos, lo mejor son los areneros con bordes bajos para que puedan entrar fácilmente. Colócalo en un lugar tranquilo, sin ruidos ni corrientes de aire, donde el pequeño pueda sentirse seguro y tener privacidad.

    Si tu casa es grande, conviene poner al menos dos areneros en distintas zonas, sobre todo al principio.

    Escoge una buena arena

    Para facilitar el aprendizaje, utiliza una arena sin perfume intenso. La arena vegetal, la de maíz y la bentonita aglomerante funcionan muy bien.

    La arena de sílice controla muy bien los olores, pero algunos gatitos pueden intentar comérsela, y eso puede ser peligroso.

    Más adelante podrás probar distintas opciones y ver cuál prefiere tu gato.

    Recuérdale con suavidad

    Lleva al gatito al arenero después de dormir, comer o jugar. Son los momentos en los que normalmente necesita hacer sus necesidades.

    No lo obligues ni lo asustes. Basta con enseñarle el lugar con calma varias veces.

    Refuerza el hábito

    Si usa el arenero, felicítalo con caricias, una voz amable o un premio pequeño.

    Si hay accidentes

    Los errores durante los primeros días forman parte de la adaptación.

    Qué hacer:

    • limpiar muy bien la zona para eliminar el olor
    • comprobar si el arenero está bien ubicado
    • moverlo poco a poco si hay un lugar mejor
    • probar otro tipo de arena
    • usar un spray atrayente para arenero
    • recordárselo más a menudo después de dormir y comer

    Nunca le restriegues el hocico, le grites ni lo castigues.

    Problemas de salud

    Si el gatito evita el arenero con frecuencia, maúlla al intentar hacer sus necesidades, tiene estreñimiento, diarrea o está decaído, puede haber un problema de salud y no de comportamiento. Ante cualquier duda, llévalo cuanto antes a un veterinario de confianza.

    ¿Se puede enseñar a un gato adulto?

    Sí, pero normalmente lleva más tiempo que con un gatito, porque ya puede tener hábitos adquiridos o malas experiencias previas.

    El proceso es el mismo: elegir un arenero cómodo, colocarlo en un lugar tranquilo y encontrar una arena que le guste. Actúa con calma, sé constante y evita los castigos. Si antes hacía sus necesidades en la calle o en otro sitio, la adaptación completa puede tardar varias semanas.

  • Por qué tu gato corre como loco por la noche

    Por qué tu gato corre como loco por la noche

    Hace un momento tu gato estaba tranquilo en el sofá. Y de repente: arranque fulminante, giro cerrado, salto por el pasillo y carrera a toda velocidad por la casa. Son los llamados zoomies, una descarga repentina de energía que casi cualquier persona que convive con un gato conoce bien.

    Puede parecer extraño, resultar gracioso y a veces incluso molesto, pero en la mayoría de los casos es un comportamiento completamente normal.

    Por qué tu gato empieza a correr de repente

    1. Energía acumulada

    Los gatos duermen mucho, pero eso no significa que no necesiten moverse. Después de descansar durante horas, el cuerpo necesita liberar energía.

    2. Instinto cazador

    Aunque en casa solo haya zapatillas y una manta, los instintos siguen ahí. Acechar, lanzarse y perseguir forman parte de la naturaleza felina.

    3. Ritmos biológicos

    Muchos gatos están especialmente activos al amanecer y al atardecer. Por eso las carreras nocturnas son tan habituales.

    4. Después del arenero

    Algunos gatos salen disparados después de ir al baño. Existen varias teorías: una de ellas dice que la sensación de alivio puede activar ciertos nervios relacionados con el bienestar.

    Qué puede hacer el dueño

    Normalmente no hay motivo de preocupación si tu gato:

    • corre con entusiasmo y no por miedo
    • después descansa con normalidad
    • come bien
    • juega
    • se mueve libremente y sin dolor

    Así puedes ayudar a canalizar esa energía:

    1. Juega con tu gato

    10–15 minutos de juego activo durante el día y por la tarde suelen reducir la actividad nocturna.

    2. Enriquece su entorno

    Túneles, rascadores, estantes para saltar y ratones de juguete ayudan a gastar energía en otros momentos del día.

    3. No lo regañes

    El gato no actúa por fastidiar. Es simplemente un comportamiento natural.

    4. Ajusta la rutina

    A veces ayuda jugar por la noche y darle de comer después. Es un patrón natural: cazar, comer y descansar.

    Cuándo prestar atención

    Si además de correr notas miedo, agresividad, maullidos de dolor, picor, cojera u otros síntomas preocupantes, conviene consultarlo con un veterinario.

    Las carreras nocturnas no significan que tu gato sea raro ni tenga mal carácter. Simplemente sigue sus instintos y ensaya su papel de gran cazador. Sí, a veces haciendo ruido y tirando cosas por el camino, pero eso es muy de gato.

  • Tu gato come demasiado rápido: qué hacer

    Tu gato come demasiado rápido: qué hacer

    Si tu gato come demasiado deprisa, no es solo una costumbre graciosa o inofensiva. Comer con tanta prisa puede causarle molestias y hacer que parezca hambriento todo el tiempo. La buena noticia es que, en muchos casos, se soluciona con pequeños cambios en la forma de alimentarlo.

    Por qué puede ser un problema

    Comer demasiado rápido puede provocar:

    • regurgitación justo después de comer
    • náuseas
    • hipo
    • gases y malestar abdominal
    • comer en exceso
    • aumento de peso

    Si ocurre con frecuencia, conviene buscar la causa.

    Por qué tu gato come tan rápido

    Puede deberse a distintas razones:

    • Competencia por la comida. Si hay varios animales en casa, puede apresurarse para que nadie le quite su comida.
    • Comidas poco frecuentes. Si pasa demasiado tiempo entre una comida y otra, es normal que llegue con ansiedad.
    • Estrés o ansiedad. Una mudanza, ruidos, nuevos animales o cambios en casa pueden influir en su comportamiento frente al plato.
    • Experiencias pasadas. Los gatos adoptados de refugios o rescatados de la calle a menudo conservan la costumbre de comer rápido mientras haya comida disponible.
    • Le encanta esa comida. Si le gusta mucho el alimento, sobre todo el húmedo, puede devorarlo en segundos.

    Qué puedes hacer

    Lo más sencillo es crear condiciones que le impidan comer con la misma velocidad:

    • Usa un comedero interactivo. Un cuenco antiahogo o comedero interactivo hace que coma más despacio y en porciones pequeñas.
    • Divide la ración. Muchos gatos comen mejor en cantidades pequeñas varias veces al día. También puedes repartir pequeñas porciones de pienso por distintos lugares de la casa.
    • Dale de comer por separado. Si no compite con otros animales, suele comer con más calma.
    • Mantén una rutina. Los horarios regulares ayudan a reducir la ansiedad.

    Cuándo consultar al veterinario

    Si tu gato pide comida constantemente, adelgaza, devuelve la comida después de cada toma o cambia de comportamiento de forma repentina, conviene consultar con un veterinario. A veces comer con ansiedad puede estar relacionado con un problema de salud.

  • Las 5 cosas imprescindibles para tu gato

    Las 5 cosas imprescindibles para tu gato

    Cuidar bien de un gato implica mucho más que tener arenero, cuencos y juguetes. Hay algunos básicos del día a día que ayudan a mantener su salud, su comodidad y su bienestar general. Estas son cinco cosas muy útiles que merece la pena tener en casa.

    1. Cepillo o peine de aseo

    Cepillar al gato con regularidad ayuda a retirar el pelo suelto, reducir nudos y disminuir notablemente la cantidad de pelo por casa. Aunque existe el mito contrario, no solo lo necesitan los gatos de pelo largo: cualquier gato con pelaje se beneficia del cepillado.

    Además, puede convertirse en un momento agradable que refuerza la confianza entre vosotros.

    2. Cortaúñas

    Si las uñas no se desgastan de forma natural, conviene recortarlas de vez en cuando. Para ello, lo mejor es usar un cortaúñas específico para mascotas, ya que resulta más seguro y cómodo que unas tijeras normales.

    Importante: corta solo la punta transparente de la uña y evita la parte sensible del interior. Si tu gato se pone nervioso, puedes hacerlo en varias sesiones cortas.

    3. Protección antiparasitaria

    Incluso los gatos que viven dentro de casa necesitan protección frente a pulgas, garrapatas y parásitos internos. Existen distintos formatos, como pipetas, comprimidos o pastas. El producto adecuado debe elegirse siempre según la edad y el peso del gato.

    4. Toallitas, discos suaves y bastoncillos de algodón

    Muy prácticos para pequeños cuidados diarios: limpiar los ojos, retirar suciedad del pelaje o asear con suavidad la barbilla y las patas al volver a casa.

    5. Cepillo de dientes y pasta para gatos

    La higiene dental suele pasarse por alto, y es un error. Cuidar los dientes de forma regular ayuda a reducir el riesgo de placa, enfermedades dentales y problemas de encías. Para los gatos solo deben usarse cepillos y pastas formulados especialmente para ellos.

    Para completar lo básico, conviene tener en casa un pequeño botiquín de primeros auxilios para mascotas y guardar el contacto de un veterinario de confianza.

  • ¿Cuánta agua debe beber un gato?

    ¿Cuánta agua debe beber un gato?

    Los gatos necesitan tener agua disponible en todo momento. Una buena hidratación es fundamental para el funcionamiento de los riñones, la salud urinaria, la digestión y el bienestar general. Si tu gato bebe muy poco o, por el contrario, empieza a beber mucho más de lo habitual, conviene prestarle atención.

    ¿Cuánta agua es normal?

    De media, un gato adulto necesita alrededor de 40–60 ml de líquido por cada kilo de peso al día:

    • gato de 3 kg: 120–180 ml al día
    • gato de 4 kg: 160–240 ml
    • gato de 5 kg: 200–300 ml

    Por qué las cifras pueden variar

    Estas cantidades se refieren a la ingesta total de líquidos al día, no solo al agua que bebe del cuenco.

    Hay varios factores que influyen:

    • Alimentación. Si come comida húmeda, parte del líquido lo obtiene de la comida. Con pienso seco, normalmente beberá más agua.
    • Temperatura y actividad. En verano, con calor en casa o después de jugar, es normal que beba más.
    • Edad. Los gatitos, gatos mayores, gatas gestantes o en lactancia pueden tener necesidades distintas a las de un gato adulto sano.

    Cómo saber si bebe poco

    Presta atención si tu gato:

    • se acerca poco al agua
    • orina menos de lo habitual
    • está decaído
    • come peor
    • prefiere beber del grifo y no del cuenco
    • tiene las encías secas

    Cómo ayudar a tu gato a beber más

    • Pon varios cuencos de agua por casa. Muchos gatos beben más si tienen agua en distintas habitaciones.
    • Cambia el agua cada día. El agua fresca suele resultarles más atractiva.
    • Elige un cuenco adecuado. Muchos prefieren cuencos anchos donde los bigotes no rocen los bordes.
    • Prueba una fuente para gatos. El agua en movimiento suele llamarles más la atención que el agua quieta.
    • Añade comida húmeda. Es una forma sencilla de aumentar la ingesta total de líquidos.

    ¿Qué agua darle a un gato?

    Debe ser siempre agua limpia y fresca, sin olor ni sabores extraños. Hay que cambiarla a diario. Lo ideal suele ser agua filtrada o embotellada de buena calidad.

    Cuándo acudir al veterinario

    Si tu gato bebe demasiado poco o demasiado, orina con frecuencia, pierde peso o está apagado, no retrases la consulta con el veterinario.

    No te fijes solo en el cuenco, sino también en su comportamiento general. Un interés normal por el agua es una señal importante de buena salud.